El pulso político mantenido estos últimos días entre la Comunidad de Madrid y el Gobierno central terminó por doblegar al Ministerio de Sanidad, que se vio forzado a plantear ayer a las autonomías una serie de criterios comunes en todo el país que, de alcanzarse en alguna ciudad, obligarán a imponer restricciones en esa zona para de esta forma sortear la resistencia de la capital y asegurarse que la región que gobierna Isabel Díaz Ayuso adopta medidas para contener el virus.

Así, se solicita limitar la movilidad, reducir los aforos y algunos horarios y cerrar los parques infantiles en aquellos municipios de más de 100.000 habitantes y que registren una incidencia acumulada en 14 días superior a 500, con una tasa de positividad en las pruebas PCR mayor del 10 % y con un porcentaje de ocupación de camas UCI por encima del 35 %.

La Comunitat Valenciana cuenta con cuatro ciudades que por número de habitantes estarían expuestas a tener que aplicar las restricciones aprobadas ayer en el Consejo Interterritorial en caso de incumplir los criterios sanitarios: València, Alicante, Elx y Castelló. Sin embargo, ninguna de ellas está cerca, hoy por hoy, de sobrepasar el umbral fijado en los indicadores.

La que presenta una mayor incidencia acumulada de las grandes ciudades valencianas es Elx, con una tasa de 164,72 contagios por 100.000 habitantes en las últimas dos semanas. Podría incluso triplicarla sin que la Generalitat se viera obligada a tomar medidas en base a las órdenes dictadas por el Ministerio de Sanidad. Le siguen Castelló (155,48), Alicante (137,96) y València (107,9), casi cinco veces por debajo del límite. Conselleria remarcó ayer que «ni en la fase más aguda de la pandemia» se ha superado una tasa de 250.

De los 63 municipios españoles que superan los 100.000 habitantes, Elx ocupa el puesto 47 en incidencia acumulada; Alicante, el 48; Castelló, el 53 y València, el 57.

Las grandes ciudades valencianas esquivan las nuevas restricciones

Respecto a los otros dos indicadores, la conselleria no los desagrega por municipios y ayer se limitó a ofrecer los autonómicos, que en cualquier caso están también lejos del tope fijado por Illa. La tasa de positividad está en el 7,8 % en la última semana mientras el porcentaje de ocupación de camas UCI con enfermos covid en los hospitales valencianos es del 10,9 %. Los requisitos que Madrid ha forzado a exportar a toda España, en cualquier caso, no convencen a los expertos sanitarios.

Estos consideran que fijan unos umbrales demasiado altos para aplicar restricciones. «Es una medida ad hoc para intervenir en Madrid», interpreta Salvador Peiró, especialista en Medicina Preventiva y Salud Pública. «El resto de comunidades autónomas ha tomado medidas mucho antes de llegar a una incidencia de 500. Y en municipios de más de 100.000 habitantes se ha hecho con mayor antelación». Para Peiró, con la IA en 500 «ya todo va mal»: los hospitales están en riesgo de colapso y el sistema de rastreo está sobrepasado. El Centro Europeo de Control de Enfermedades aconseja adoptar «medidas drásticas» cuando la incidencia a 14 días supera los 200.

La tasa de positividad —establecida en el 10 %— de las PCR tampoco parece contundente teniendo en cuenta que la OMS considera que superar el 5 % equivale a transmisión comunitaria. Además de considerarlo un indicador «bruto y vasto», Peiró apunta otro posible problema: la metodología.

Por otra parte, los últimos datos de la pandemia y su baja incidencia han supuesto que el Gobierno belga haya decidido sacar a a la Comunitat Valenciana de la lista roja por covid en la que coloca a los países y regiones a los que no es «en absoluto recomendado» viajar. La evolución del virus en Valencia, Alicante y Castelló tiene una de las incidencias más bajas por cada 100.000 habitantes de toda España.

La C. Valenciana y las Islas Canarias son los únicos dos territorios a los que el Ministerio de Asuntos Exteriores belga permitirá visitar a sus ciudadanos sin exigirles pruebas PCR y cuarentena a su vuelta al país flamenco.

Puig apoya fijar baremos objetivos pero desde un espacio multilateral

Medidas «homogeneizadoras» y parámetros «objetivables» sí, pero siempre que provengan de un «espacio multilateral». Así se expresaba ayer el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, sobre la propuesta del Ministerio para fijar unos criterios comunes en todo el país a la hora de imponer restricciones, que fue respaldada por la Conselleria de Sanidad en la Interterritorial.

El líder del Consell valoraba así el preacuerdo alcanzado entre Salvador Illa e Isabel Díaz Ayuso, del cual se desmarcó horas más tarde la propia Comunidad de Madrid. Puig remarcó que la Generalitat apoya «cualquier medida» que aporte «criterios de objetividad» pero que estos «deben ser adaptados a la realidad de cada territorio». Asimismo, añadió que «Madrid no es el modelo» ni «el ejemplo en la gestión de la pandemia» y que aunque celebra que existan «relaciones bilaterales», «se debe decidir en el espacio multilateral», en referencia a la Interterritorial celebrada horas después.

Por su parte, tanto la presidenta del PP, Isabel Bonig, como el líder de Cs, Toni Cantó, valoraron positivamente el frustrado acuerdo entre Madrid y el Gobierno. Bonig pidió tener en cuenta las especificidades territoriales y llamó a la unidad, mientras Cantó reclamó «igualdad» en las medidas y lamentó algunos ataques a Madrid que entiende como «partidistas».