Cuando todavía está por ver cuándo empezará a funcionar la aplicación Radar Covid en la Comunitat Valenciana de forma efectiva, la Universitat Politècnica de València (UPV) ha tomado la delantera: a partir de hoy jueves va a implantar su propia herramienta de rastreo de contactos de positivos de coronavirus en el campus. Se trata de DeteCCovid, un herramienta informática desarrollada por investigadores del Área de Sistemas de Información y Comunicaciones (ASIC, el servicio encargado de aplicar las nuevas tecnologías) y por investigadores del Instituto Vrain (Valencian Research Institute for Artificial Intelligence).

Su principal ventaja, según destacaron ayer desde la universidad, es que permite rastrear los teléfonos móviles en busca de quién ha estado cerca de un positivo de covid-19, pero sin necesidad de que los alumnos del campus se bajen ninguna aplicación al móvil como el caso de RadarCovid ya que los datos —totalmente anónimos— se obtienen a través de la red wifi del campus.

«Las antenas wifi detectan continuamente la presencia de los miembros de la comunidad universitaria que están conectados tanto a UPVNET como Eduroam, ya sean profesores, alumnos o personal de la administración y los servicios. La información recogida se almacena durante 30 días, de forma anónima, encriptada y totalmente segura en los sistemas de la UPV. Y, únicamente cuando se notifica un positivo, la autoridad sanitaria se encarga de iniciar el protocolo de trazabilidad y de localizar a los contactos cercanos», ha explicado Vicente Botti, director del Instituto Vrain. Aunque la herramienta no capte datos personales de los teléfonos más allá de su posicionamiento, los miembros de la comunidad universitaria de la UPV han tenido que dar previamente su consentimiento a través de un permiso explícito que se ha colgado en la intranet de la UPV.

Cuando se localiza a un positivo, serán las autoridades sanitarias las que decidirán quién es un contacto estrecho y, por tanto, debe aislarse o someterse a una prueba PCR tras comprobar la clasificación del riesgo de contagio (muy alto, alto, etc.) que ha realizado la herramienta en función de lo cerca que las personas hayan estado y la duración del contacto. Actualmente se entiende por contacto estrecho a toda persona que pasa más de 15 minutos a menos de dos metros de una persona contagiada.

El gerente de la UPV, Salvador Navarro, responsable de la cátedra de Inteligencia Artificial de la UPV que ha impulsado el proyecto, insiste en este punto. «La clasificación de un ciudadano como contagiado depende única y exclusivamente de la autoridad sanitaria, que es también la responsable de contactar con las personas en riesgo de contagio y llevar a cabo los test o adoptar las estrategias de confinamiento apropiadas».

Hoy empezará a utilizarse en DeteCCovid en el campus de la UPV pero la intención es implantar la herramienta en los campus de las otras cuatro universidades públicas valencianas (Universitat de València, Universidad de Alicante, Universidad Miguel Hernández de Elx y Universitat Jaume I de Castelló).

La herramienta de rastreo de la Universitat Politécnica será la primera de este tipo que se pondrá en marcha en la Comunitat Valenciana, incluso por delante de la aplicación de móvil que está impulsando el Ministerio de Sanidad para toda España, la APP RadarCovid. Desde Madrid se puso un plazo máximo del 15 de septiembre para que las comunidades entraran en el proyecto. Tras las reticencias iniciales del Consell —que veía un problema más que una solución la aplicación por el caos que podría generar la avalancha d e personas con avisos en sus móviles—, se acordó entrar como el resto de regiones.

Sin embargo, a día de hoy, la aplicación todavía está en pruebas en la C. Valenciana y sin fecha oficial para que entre en funcionamiento. Hace una semana la consellera de Sanidad, Ana Barceló aseguró que se están haciendo pruebas facilitando los códigos a ciertas personas que han dado positivo pero sin aportar más detalles. Sin que la APP se haya puesto en marcha, ya la tienen en sus móviles un 11,8 % de valencianos según un estudio realizado por la consultora Smartme Analytics.

El 13,6% de la población española ya usa ‘Radar COVID’, según un análisis de Smartme Analytics

El uso de la aplicación móvil ‘Radar COVID’, desarrollada por el Gobierno como complemento en las labores de rastreo de contactos de positivos de COVID-19, creció un 103 por ciento en el último mes (desde el 15 de agosto al 15 septiembre) y se utiliza ya por el 13,6 por ciento de la población española, según un estudio realizado por la consultora Smartme Analytics.

‘Radar COVID’ permite rastrear automáticamente los contactos de las personas contagiadas y contactar con ellos para que tomen las precauciones necesarias para evitar la extensión de la pandemia, si bien la clave de su éxito depende de que sea utilizada por la gran mayoría o la totalidad de los ciudadanos.

Los jóvenes de entre 18 y 24 años, que están más cercanos a la tecnología, son los que menos usan la ‘app’, un 9,3 por ciento, frente al 17,1 por ciento de los españoles de entre 35 y 44 años, que son los más concienciados, a los que suman el segmento que llega a los 55 años que aún concienciados están menos habituados al uso de aplicaciones móviles. Por sexos, según el estudio, usan ‘Radar COVID’ más mujeres, el 14,7 por ciento, frente al 11,8 por ciento de los hombres.

Por comunidades autónomas, Aragón es la más activa, ya que el 22,8 por ciento de sus ciudadanos utiliza ‘Radar COVID’, seguida de Castilla y León y Andalucía, con un 17,5 y un 16,6 por ciento, respectivamente. En el lado opuesto aparecen Cataluña, con un 7,5 por ciento, y País Vasco, con 9,5 por ciento de usuarios dentro de sus respectivos ámbitos geográficos.

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En el resto de comunidades las cifras están siempre por encima del 10 por ciento. En Canarias la utilizan el 15,1 por ciento de sus ciudadanos, en Galicia el 13,1 por ciento, en la Comunidad Valenciana el 11,8 por ciento, en Castilla-La Mancha el 10,7 por ciento, en Madrid el 11,5 por ciento, y en el resto del país el 18,2 por ciento.

«Sorprende la baja penetración de la ‘app’ en España. Sobre todo entre los más jóvenes. Probablemente se deba a la falta de información sobre la app, tanto la relativa a su seguridad y garantía de privacidad, como a la promoción de su uso», comenta la CEO de Smartme Analytics, Lola Chicón.