«Es la mejor noticia que hemos recibido desde hace semanas». Así de alegre se mostró Nuria Montes, secretaria general de la asociación empresarial hotelera y turística de la Comunitat Valenciana (Hosbec) sobre la decisión del Gobierno de Bélgica de sacar a la Comunitat de su «lista roja» de regiones a las que «no es en absoluto recomendado viajar». Desde ayer, los turistas belgas que deseen venir ya no tendrán que pasar una cuarentena de 14 días al volver a su país.

Es una buena noticia porque Bélgica no es un mercado menor. De hecho, 538.000 turistas de este país llegaron el año pasado a la Comunitat, la mayoría (80 %) a la Costa Blanca. Se trata del mercado extranjero más importante solo por detrás de Reino Unido, clave para reactivar el sector turístico de cara a la campaña otoñal, que se preveía muy dura tras la cancelación de los viajes del Imserso y un turismo nacional muy pobre, según señala Montes.

«Estamos muy contentos con la decisión de Bélgica porque es el corazón de Europa y la Unión Europea, y esperamos que nos sirva como palanca para que vuelvan a abrirse a nosotros países muy importantes turísticamente como Noruega, Dinamarca, Reino Unido, Italia, Suecia, Alemania…», señalan desde Hosbec , que consideran que «no tiene sentido tener los cielos cerrados ahora mismo».

Para Manuel Espinar, presidente de la Federación Empresarial de Hostelería de València (FEHV), el anuncio del Gobierno belga «es un balón de oxígeno enorme para la hostelería y su reputación». Junto a las Islas Canarias, la Comunitat Valenciana es la única región de España a la que Bélgica considera seguro viajar.

El presidente de la Generalitat, Ximo Puig, también celebró la decisión de las autoridades belgas de abrir las puertas turísticas sin necesidad de cuarentena.

La decisión del Gobierno belga de levantar restricciones llega a las puertas de la campaña otoñal, caracterizada por turistas con un alto poder adquisitivo. «Este tipo de turista, el de invierno, viene a disfrutar de la buena temperatura la cultura, la gastronomía y tiene un muy buen poder adquisitivo», señala Manuel Espinar. En concreto, el turista belga gasta de media 1.063 euros por viaje, y el gasto medio diario es de 93 euros.

Pese a todo, desde la patronal piden calma y esperan poder mantener la llegada de turistas gracias a las buenas cifras de gestión de la pandemia. «Debemos esperar a que las compañías aéreas vuelvan a programar vuelos y se vuelvan a poner en marcha las ofertas. Eso llevará unas tres semanas hasta que podamos recoger los frutos, pero con volúmenes más bajos que en 2019. Con que sirva para mantener abierto el sector ya son más que bienvenidos. Eso sí, manteniendo a raya las cifras de contagios y procurando que la salud no empeore, en eso estamos muy concienciados» aseguró Nuria Montes.

Otros que acogieron con alegría la noticia fueron los eurodiputados valencianos que desempeñan su labor en el Parlamento Europeo, con sede en Bruselas. Según señalaron desde el departamento de prensa, ninguno de ellos había vuelto a la Comunitat desde que Bélgica la declaró «zona roja», el pasado 1 de septiembre.

Aunque en el caso de los eurodiputados cuentan con estatus de embajador y podían haber viajado a España (eso sí, cumpliendo cuarentena al volver), ninguno lo hizo por razones de seguridad y salud. Ahora, tras el anuncio del fin de las cuarentenas y prueba PCR para todo aquel que venga de València, algunos eurodiputados ya han comprado billetes de avión para llegar a la Comunitat el próximo 9 de octubre.

A pesar de que las perspectivas no son ni de lejos las mejores para el sector turístico, hay empresarios que se resisten a tirar la toalla. Prueba de ello es la cadena Servigroup, que, ayer, en plena crisis turística, reabrió uno de sus hoteles en Benidorm cerrado desde el pasado mes de marzo por el coronavirus. Jubilados británicos y turistas nacionales copan las primeras reservas del establecimiento.