La vicepresidenta del Gobierno valenciano, Mónica Oltra, afirmó durante la mañana de ayer que «quizá no sea buena idea» que los ciudadanos de territorios con transmisión comunitaria de coronavirus, como la Comunidad de Madrid, «vayan desplazándose por el resto de España» cuando las autoridades sanitarias plantean el confinamiento de los municipios que rebasan un número de contagios.

Oltra respondía así al ser preguntada sobre si hay preocupación en la Comunitat Valenciana por la posible llegada de madrileños que huyeran de las restricciones anunciadas para Madrid capital y otros nueve municipios de la región, y después que el presidente de las Corts Valencianes, Enric Morera, dijese que la «operación salida» desde Madrid hacia las provincias «puede ser antológica».

La vicepresidenta precisó que en estos momentos no manejan cifras sobre los desplazamientos que puede haber de otros territorios hacia la Comunitat Valenciana, pero afirmó que, en todo caso, piden responsabilidad, porque hay una pandemia y mientras no exista vacuna «toda precaución es poca».

«Eso también afecta obviamente a los desplazamientos innecesarios», añadió Oltra, quien reclamó responsabilidad a los ciudadanos y a los Gobiernos autonómicos, que son los que tienen la responsabilidad de gestionar la pandemia en estos momentos.

Oltra defendió que el Gobierno valenciano ha solicitado desde el principio de la crisis sanitaria a todas las comunidades autónomas «responsabilidad» y una «gestión responsable» de la pandemia en cada territorio, así como que se sigan las prescripciones del Consejo Interterritorial de Sanidad para poder tener «una gestión coherente de la pandemia en todo el territorio del Estado».

Sin embargo, pese a los temores expresados por Morera y por Oltra, no se produjo tal éxodo desde la capital antes de la entrada en vigor de las restricciones en la noche de ayer. La entrada en vigor a las 22.00 horas de ayer de las nuevas restricciones en Madrid y nueve municipios más de la región no generó ninguna aglomeración en las carreteras como el que se produjo en marzo en la víspera de la declaración del estado de alarma.

Fuentes de la Dirección General de Tráfico informaron ayer de que la situación a las 19.00 horas era la habitual de un viernes cualquiera, sin que se hubiera producido un aumento de la circulación. «No hay éxodo, al menos por el momento», afirmaban las fuentes, que tan solo reseñaban retenciones de dos a cuatro kilómetros en tres autovías de salida de Madrid, aunque provocadas por accidentes de tráfico. En la A-1 a la altura de Alcobendas, en la A-2 a su paso por Torrejón de Ardoz y en la A-5 en las inmediaciones de Móstoles, todas ellas precisamente localidades que quedaron «confinadas» desde anoche, cuando se prohibió la entrada y salida de estos municipios más castigados por la covid.

Así, la situación estaba «totalmente tranquila» según las fuentes, que igual que los miembros de Compromís sí que se esperaban un aumento de la circulación por la entrada en vigor de las restricciones, pero que finalmente no pareció producirse.

Las restricciones a la movilidad decretadas por el Gobierno afectan a diez municipios madrileños donde residen un total de 4.786.948 ciudadanos: Madrid capital, Móstoles, Alcalá de Henares, Fuenlabrada, Leganés, Getafe, Alcorcón, Torrejón de Ardoz, Parla y Alcobendas.

Por su parte, las localidades más turísticas y que hipotéticamente iban a recibir ese éxodo confirmaban anoche la ausencia de una llegada notable de turistas y que las autoridades tampoco habían adoptado medidas de control al respecto.

En Cullera y Sueca (Ribera Baixa), destacaban que el perfil de visitante es en su mayoría de la comarca o de la provincia, por lo que no es posible aplicar restricciones, si bien destacaban que algunas personas de avanzada edad habían prolongado su estancia ante el riesgo de retornar a la capital. En el Camp de Morvedre tampoco se prevé ningún dispositivo de control y se apela a la «responsabilidad personal», la misma situación que se reportaba ayer desde la Marina Alta, tal como confirmaron los cuerpos de policía de Calp, Xàbia y Dénia.