La organización WWF ha alertado a las comunidades autónomas del riesgo que supone para la salud humana las granjas de visón americano por la covid-19. En la Comunitat Valenciana, solo hay una explotación en Viver, en el Alto Palancia, que cuenta con cerca de 25.000 animales.

La organización ha pedido a los gobiernos autonómicos y central responsabilidad para identificar y controlar la entrada del coronavirus en las granjas buscando de forma activa 'asintomáticos', visones y trabajadores, y cerrar cuanto antes estas granjas.

Según los datos de WWF, por comunidades autónomas, Aragón es la región que ya ha sufrido una infección masiva de visones americanos en la granja de La Puebla de Valverde (Teruel), Castilla y León todavía mantiene dos granjas en funcionamiento en las localidades de Lubia (Soria) y Peguerinos (Ávila), llegando esta última a albergar en la actualidad unos 50.000 animales y el País Vasco mantiene dos granjas en funcionamiento en las localidades de Mutriku y Getaria (Guipúzcoa). Sin embargo, Galicia es la región que más explotaciones tiene, con un total de 31, pudiendo llegar a albergar cerca de medio millón de visones americanos.

WWF ha enviado una carta a cada una de estas comunidades autónomas pidiendo el cierre de estas explotaciones por los graves impactos sobre la biodiversidad y su alto riesgo sanitario. La organización ha subrayado en estas cartas que la situación en el mundo es preocupante, con cientos de miles de animales contagiados por coronavirus en más de un centenar de granjas de visón americano, una de ellas en España (Teruel), Holanda y Dinamarca (58).

Según la organización, esta situación ha llevado al gobierno holandés a decretar el adelanto del cierre de sus más de 100 granjas para marzo de 2021 por el riesgo para la salud; el Parlamento de Polonia ha aprobado el cierre de la industria peletera y el gobierno de Francia ha anunciado su intención de cerrarlas en unos 5 años.

A nivel nacional, WWF alerta de que las medidas de prevención y control ante posibles brotes en granjas en España son muy escasas comparadas con otros países y podrían estar resultando insuficientes para detectarlos. La organización lamenta que no se está valorando adecuadamente ni el riesgo de reinfección en humanos, ni el peligro de mantener estos reservorios del virus SARS-CoV-2.

WWF recuerda que este tipo de explotaciones suponen un enorme riesgo para la salud humana, ya que una vez que el virus entra en las granjas, se extiende masivamente entre los visones y pueden actuar como reservorios en el futuro y fuentes de contagio a humanos, como evidencia el estudio científico recientemente publicado en Holanda, que también describe el primer caso conocido de transmisión de coronavirus de animales a humanos.

Por su parte, la entidad considera que los riesgos de que estas granjas actúen como reservorios de coronavirus están también siendo reconocidos por científicos daneses.

Además del evidente riesgo para la salud, WWF ha recordado que el visón americano es una de las especies invasoras más peligrosas según la UICN y es responsable de un daño incalculable a la biodiversidad, habiendo ocasionado la práctica extinción a especies autóctonas, como el visón europeo.

Gemma Rodríguez, responsable del programa de especies de WWF España, ha explicado que "el visón americano ha demostrado ser una especie muy poco recomendable para su explotación peletera, pues se trata de una especie exótica invasora que escapa con frecuencia de las granjas de cría y además es muy susceptible a contraer el coronavirus cuando viven en este tipo de granjas tan juntos unos de otros".

Asimismo, confía en que "el Gobierno y las comunidades autónomas estén a la altura de la crisis y actúen con responsabilidad cerrando las granjas de visones americanos siguiendo el ejemplo de cada vez más países europeos que ya han puesto fin para siempre a esta peligrosa actividad". "Nos encontramos ante una bomba sanitaria y biológica y estamos a tiempo de desactivarla", ha concluído Rodríguez.