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Residentes del Galileo Galilei: "Estábamos ansiosos por salir, ahora quiero ir unos días a casa"

Los residentes del Galileo Galilei abandonan el colegio mayor tras diez días de confinamiento

Un residente mira una de 
las pintadas que aparecieron
en el Galileo.  GERMÁN CABALLERO

Un residente mira una de las pintadas que aparecieron en el Galileo. GERMÁN CABALLERO

Cuando se formuló el refrán sobre el martes 13 nadie habló de salir de un confinamiento. Se mencionaba la posibilidad de casarse o de subirse a un barco, pero no volver a la calle tras 10 días de encierro en un colegio mayor. Por ello, antes de las 10 de la mañana, muchos de los residentes del Galileo Galilei ya gastaban suela en ir a clase, hacer deporte, dar un paseo o tomar camino de regreso a casa después de, como mínimo, un par de semanas sin ver a la familia.

«Tenía muchas ganas de salir y de ver a mis padres, mi idea era bajar el puente, pero no pudo ser», expresa un joven de Cartagena mientras carga un par de bolsas de deporte en el maletero del coche con la ayuda de su padre. Su idea es la de quedarse hasta el domingo ya que las clases de la Universitat Politècnica de València continuarán de manera online hasta el próximo día 19.

«Estábamos ansiosos por salir, ahora quiero irme a casa unos días», señala una joven que tira de una maleta con ruedas y a la que recoge un todoterreno negro a pie de avenida

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No es el único que sale con equipaje al hombro o arrastrado que se une a las prisas por ir a clase y la ropa deportiva como elementos más habituales. «Estábamos ansiosos por salir, ahora quiero irme a casa unos días», señala una joven que tira de una maleta con ruedas y a la que recoge un todoterreno negro a pie de avenida.

«Nosotras nos vamos a dar una vuelta al centro para aprovechar que tenemos la mañana sin clase», indican dos chicas que responden a las iniciales de L. M. y R. J. y que destacan que en estos días de confinamiento ha habido más medidas de seguridad en el centro.

María P. sí que tiene que acudir al aula porque la Universitat de València no ha confinado clases, más allá de un par de grupos. Cruza las puertas automáticas de la residencia con dos cafés en la mano, uno para ella, y otro para una compañera que le espera y que no ve desde que le confinaron en las instalaciones. «Mis clases son todo el año presenciales y desde la universidad no nos han ayudado mucho en esta cuarentena, la verdad», se queja.

Tres de los jóvenes que estaban confinados rechazan dar su opinión al tiempo que aceleran el paso por la avenida Tarongers. A los pocos metros, a la altura del pabellón de la Politècnica, dos de ellos se plantan frente a la pared naranja y posan frente a una pintada reciente. En ella, igual que en otras a lo largo del mismo muro, se pide desde la dimisión del rector de la UPV, Francisco Mora, y la del director de la residencia, Vicente Picasarri, hasta la marcha de «los pijos» y del Galileo de la universidad. «No vamos a pagar vuestra fiesta», dice otra.

Parece que se ha corrido la voz de las pintadas en la residencia y algunos de los estudiantes del centro bajan hasta en zapatillas de ir por casa para verlas. «Me parecen muy injustas, no todos hemos incumplido las normas, ha sido una minoría», expresa con cierto enfado S. C. mientras el personal de limpieza se emplea a fondo para que el mensaje quede totalmente emborronado.

Por su parte, cuando a M. P. se le pregunta por cómo ha vivido la cuarentena se señala el escudo del Hércules CF que lleva en su pantalón y responde: «Ha sido frustrante, pero yo ya soy sufridor, estoy acostumbrado».

La Conselleria de Educación ha elaborado una guía de acompañamiento emocional al alumnado ante la pandemia de la covid-19 con el fin de «orientar a los equipos docentes en la detección y la superación de las barreras emocionales que hayan podido surgir entre la población escolar durante el confinamiento».

La directora general de Inclusión Educativa, Raquel Andrés, señaló que la vuelta a la escuela «es una buena oportunidad para detectar las barreras emocionales surgidas durante el confinamiento y encontrar las actuaciones necesarias para derrocarlas y contribuir en la adaptación progresiva del alumnado».

«Son muchos los niños, niñas y adolescentes que han sufrido, sufren y sufrirán impactos psicológicos como consecuencia de los efectos de la pandemia y será necesario que durante el presente curso todo el profesorado en general lleven a cabo intervenciones

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«Son muchos los niños, niñas y adolescentes que han sufrido, sufren y sufrirán impactos psicológicos como consecuencia de los efectos de la pandemia y del confinamiento y será necesario que durante el presente curso los tutores, tutoras y todo el profesorado en general lleven a cabo intervenciones planificadas y actividades que contribuyan al desarrollo personal y social del alumnado, no solo desde el ámbito académico sino, sobre todo, el personal y social», expuso.

En la guía, que se puede descargar en la web de la conselleria, se dan pautas para desarrollar, a través de la acción tutorial, la competencia emocional en el alumnado, así como la resiliencia ante la covid-19, detalló la administración autonómica.

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