Suma y sigue. Los ingresos en los hospitales valencianos de pacientes con covid-19 se han disparado en las dos últimas semanas y se han convertido en una auténtica avalancha: si el pasado día 2 de octubre había 402 personas hospitalizadas por la enfermedad que genera el coronavirus SARS-CoV-2, a día de ayer había en los hospitales 665 pacientes covid-19, lo que supone un incremento en poco más de dos semanas del 65 %.

El repunte se ha acelerado en la última semana después de que durante todo septiembre e incluso durante la primera semana de octubre, los hospitales se hayan movido en unas cifras de pacientes covid-19 más o menos estables de entre 400 a 500 hospitalizados. Fue durante la semana pasada cuando la curva empezó a tomar impulso y parece que no tiene intención de parar: el aumento es de un 31 % en una semana.

Los expertos apuntan a que este aumento simplemente refleja lo que pasaba hace dos semanas, ese flujo de contagios no demasiado elevado pero que viene siendo constante durante todo septiembre, e incluso, puede esconder algo más. «Los ingresos marcan el volumen real de contagios que hay circulando y puede que en semanas previas se hayan podido escapar casos que no se han llegado a detectar», lo que explicaría este repunte abrupto de ingresos, explican expertos de Medicina Preventiva a este diario. El no tener controlado toda la circulación del virus haría que estuviera llegando a personas con patologías previas o de más edad que hasta ahora habían estado «más protegidas» por ejemplo, de los casos de los jóvenes que, en muchas ocasiones, son asintomáticos.

El aumento de la presión hospitalaria se deja ver ya en las cifras oficiales del Ministerio de Sanidad. Según el informe diario del ministerio, la C. Valenciana tenía al cierre de sus datos 737 enfermos covid-19 ingresados, lo que supone el 6,48 % de las camas totales. Los hospitales estarían, por ahora aguantando bien este primer golpe sobre todo teniendo en cuenta que desde septiembre se volvieron a reactivar los planes de contingencia de la pandemia reservando plantas específicas en previsión de este más que previsible repunte. Los especialistas aseguran que ahora, además, los pacientes covid-19 están menos tiempo ingresados pero aún así, las cifras de subida llegan en un momento delicado: a las puertas del frío y de la circulación de otro tipo de virus respiratorios —no solo de la gripe— que todos los años complican la atención y saturan los hospitales.

Avalancha de ingresos por covid-19 en los hospitales en solo dos semanas

Donde más presión está suponiendo a día de hoy el aumento de hospitalizaciones es en las UCI valencianas.

Según las cifras diarias de la Conselleria de Sanidad, de los 665 ingresados ayer, 106 lo estaban en alguna UCI, un 43 % más que hace solo una semana. El centenar de críticos supone que hay ya un 11 % de camas UCI ocupadas por la covid-19. La cifra, por ahora, es baja, menos de un tercio del máximo que hubo en pandemia pero puede suponer que algunas unidades de críticos tengan que empezar a ampliar espacio tal como se hizo en pandemia ya que la distribución de casos en UCI no es equitativa al volumen de población ni al de recursos: hay 50 pacientes UCI en toda la provincia de Valencia y casi los mismos en la de Alicante, 46. En los hospitales de Castelló hay otros 10.

Y detrás de la curva de hospitalizados, viene la de fallecidos. De forma menos abrupta pero sí sostenida, la Comunitat Valenciana sigue sumando muertos a su lista oficial de pandemia. Ayer fueron otros tres y ya son 1.726 personas en toda la C. Valenciana que han sucumbido a la covid-19: 253 en la provincia de Castellón, 597 en la de Alicante y 876 en la de Valencia.

Muertos por covid y no con covid

Estos, sin embargo, son las cifras oficiales y aún pasará tiempo hasta que se conozcan cuántas muertes ha provocado directa o indirectamente el coronavirus. El Instituto Nacional de Estadística (INE) apunta a una cifra al recoger el exceso de mortalidad en las tres provincias entre lo que se esperaba y lo realmente registrado: 1.080 muertes más de julio hasta finales de septiembre. Las franjas de edad de los más mayores registran más muertos de los que hubo en el mismo periodo del año pasado. En unos meses en los que el control de la covid-19 se ha extendido y las neumonías bilaterales que entran a un hospital son rápidamente «etiquetadas» hay fallecimientos de más que se pueden explicar o en la pérdida de oportunidad, es decir, la dificultad o el retraso en tratar otro tipo de enfermedades o incluso ahora se están empezando a comprobar efectos secundarios en pacientes con la covid-19 ya superada que no se conocían como mayores complicaciones de coagulación, por ejemplo.

Por otro lado, y después del repunte de finales de semana, ayer Sanidad notificó 286 nuevos contagios, una cifra más habitual de un lunes y que deja el total rozando los 50.000 contagios desde principios de año: 49.695 personas infectadas. Además, hay otros 29 brotes, con 166 casos relacionados, el más importante uno con 14 personas y origen social notificado en la población castellonense de Tales. La Comunitat Valenciana ha realizado entre el 9 y el 15 de octubre un total de 39.510 pruebas PCR, una cifra que supone un incremento de un cuatro por ciento respecto a la semana anterior, según los datos del Ministerio de Sanidad.

Mejor consumir en la mesa y en barra, grupos de 4 personas

Si va usted a un bar o a un restaurante a partir de hoy martes puede que le recomienden sentarse en una mesa para consumir y no hacerlo en la barra si no hay suficiente espacio libre o si va con más de tres personas. Es la nueva medida de control anticovid-19 que entró en vigor en la medianoche de ayer junto al resto de medidas para evitar los contagios y por las que el ocio nocturno lleva cerrado desde el pasado mes de agosto. Así, los bares y restaurantes deben priorizar el consumo en mesa frente al de la barra y, aunque se puede seguir consumiendo en ella hay que hacerlo siguiendo unas normas: que siempre haya 1,5 metros entre clientes o grupos de clientes que, además, no pueden ser más de cuatro a la vez. Es el cambio introducido por la Conselleria de Sanidad en esta tercer prórroga de las medidas impuestas el 17 de agosto que mantienen el cierre del ocio nocturno, el cierre de bares a la 1 de la madrugada, la prohibición de fumar en espacios al aire libre si no hay distancia de seguridad y mayor control en las residencias de ancianos. Según los informes de los especialistas, se hacía necesario mantener estas medidas especiales ya que pese a que estaban teniendo un impacto en el número de casos nuevos, no se llegaba a observar «un franco descenso y el número de fallecimientos se mantiene». De todas maneras, la consellera de Sanidad, Ana Barceló, ya adelantó que el conjunto de restricciones se adoptó en toda España por acuerdo del Consejo Interterritorial y no había previsión de levantarlas hasta que no se hiciera en toda España.