Irene Z., de 24 años, aterrizó en València el pasado verano desde Bilbao. Es psicóloga y eligió la capital valenciana para iniciar su vida por amor. Ahora, la joven vasca lleva seis días confinada en un piso de la Gran Vía del Marqués del Turia porque un compañero de vivienda dio positivo por coronavirus el pasado sábado y todavía no les han dado fecha ni hora para hacerse la PCR: "Me siento abandonada y desamparada porque no tenemos constancia de si tenemos el coronavirus o no", expone a Levante-EMV al otro lado del teléfono. La conversación se interrumpe varias veces porque está pendiente de que le entren otras llamadas como la de los rastreadores que sí que le están haciendo el seguimiento correspondiente y como la de Sanidad para que le comunique a qué centro de salud debe de acudir para realizarse el análisis por convivir con un positivo.

"Como no tenemos el SIP valenciano no aparecemos en la base de datos de Sanidad y nos obligan a tramitar la tarjeta sanitaria de forma online para poder hacernos la PRC", comenta Irene Z., después de retomar la llamada. Y como ella están otras once personas más de su círculo más cercano que son de Madrid, València, Bilbao, Italia, Holanda, Escocia, Uruguay o Francia: “Los que son residentes de países extracomunitarios no pueden solicitar el SIP valenciano porque no tienen el número de identificación del Sistema Nacional de Salud -requisito indispensable para completar la documentación de la petición- y solo los que somos españoles como mi amiga de Bilbao o un compañero de Madrid hemos podido solicitar la tarjeta sanitaria valenciana por Internet para poder obtener la prueba”, relata.

En la tarjeta de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud pone que a Irene Z. se le permite el acceso a la red de asistencia de Osakidetza-Servicio Vasco de Salud, así como al resto del Sistema Nacional de Salud “y no ha sido así en la Comunitat Valenciana”. De hecho, al sexto día de confinamiento, los rastreadores le han comunicado que “puede” que no le hagan la PCR porque ya ha cumplido más de media cuarentena: “En ningún momento nos han comunicado cuánto tiempo debemos estar de cuarentena”, afirma.

Los que son residentes de países extracomunitarios no pueden solicitar el SIP valenciano porque no tienen el número de identificación del Sistema Nacional de Salud, requisito indispensable para completar la documentación de la petición

La historia arrancó hace una semana, cuando el miércoles su compañero alemán empezó a encontrarse mal con síntomas de la covid-19. El problema era que en este piso de trece habitaciones individuales de la Gran Vía Marqués del Turia tiene zonas comunes como la cocina, el comedor y los baños y todos los inquilinos tuvieron contacto con el compañero que dio positivo.

Ese mismo miércoles, la persona contagiada ya decidió confinarse en su propia habitación, el jueves comunicó a Sanidad su indisposición y el viernes le hicieron la PCR. El sábado recibió la noticia de que había dado positivo y arrancó un mal sueño para este grupo de residentes. Según relata Irene Z., en la misma llamada en la que le comunicaron el positivo a su compañero también les indicaron que debían guardar una cuarentena estricta y que, al ser convivientes de un positivo, les debían de realizar la PCR.

Irene Z. -a la derecha- junto a su amiga de Bilbao espera una PCR desde hace seis días. Levante-EMV

La joven vasca recibió el pasado lunes la primera llamada de los rastreadores y, al no estar dada de alta en el sistema sanitario valenciano, no pudo obtener hora para la prueba. En ese cronología de hechos, el martes, su compañero de Madrid consiguió hora parase la PCR y les comunicó que ellas también fueran a hacérsela, porque así se lo habían indicado desde Sanidad: “Nos fuimos al centro de salud de Monteolivete y nos dijeron que como no teníamos el SIP no nos podían asignar un sanitario para hacernos la prueba. De este ambulatorio nos enviaron al que está en Ruzafa, donde intentaron realizarnos la PCR, pero nos volvieron a redirigir a Monteolivete”, narra.

"No podemos obtener un justificante para empezar un protocolo de clases online en la universidad ni pedir una baja laboral que justifique la ausencia al trabajo por cuarentena”

Después de este periplo, que no todavía ha tenido fin al no tener la constancia de la PCR, este grupo de jóvenes no puede “obtener un justificante para empezar un protocolo de clases online en la universidad ni pedir una baja laboral que justifique la ausencia al trabajo por cuarentena”.

Irene Z. concluye con esta pregunta: “¿De qué sirve que nos hagan la PCR si a mis compañeros de piso que son de países extracomunitarios con los que convivimos no se las van a hacer?”. Y todos ellos siguen confinados entre el desasosiego de la demora y a la espera de nuevas noticias.