El corredor atlántico, que involucra a las comunidades de Galicia, Asturias y Castilla y León, tendrá «el mismo peso» que el corredor mediterráneo en los Presupuestos Generales del Estado de 2021 que el Gobierno aprobará hoy, según anunció ayer José Luis Ábalos, ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana. Ábalos inauguró ayer el tramo de Alta Velocidad entre Zamora y Pedralba de la Pradería, de la línea de alta velocidad Madrid-Galicia.

El corredor ferroviario del norteoeste, recibirá, según adelantó Ábalos, «un impulso inversor» equiparable al ideado para el este peninsular. «Este Gobierno no está por crear más focos de conflicto entre territorios y por eso hemos decidido apoyar ambos corredores con el mismo peso presupuestario», ha manifestado el ministro de Fomento.

Asimismo, Ábalos defiende que el Gobierno quiere «atender las necesidades reales de los territorios» y por eso se ha decidido por «priorizar este eje atlántico al igual que se hará con el mediterráneo».

En este sentido, anunció una mejora de las conexiones ferroviarias y por carretera en diferentes ciudades de las tres comunidades autónomas, así como la «eliminación del agravio que muchos gallegos sufren con los peajes de la AP-9».

En los 28 meses de Gobierno en coalición de Partido Socialista y Unidas Podemos, el Estado ha invertido entre Galicia, Asturias y Castilla y León «un total de 2.830 millones de euros, duplicando el peso demográfico de estas regiones», defendió el ministro.

Las declaraciones de Ábalos pueden entenderse como la evidente respuesta a la petición realizada la semana pasada desde la la plataforma empresarial Atlántico Noroeste que prepara actos reivindicativos, similares a los que hacen los empresarios a través de la campaña #Quierocorrredor para que el corredor noroeste ferroviario de mercancías no pierda el tren de los nuevos fondos europeos. Las comunidades de Asturias, Galicia y Castilla y León se han movilizado para definir las obras prioritarias que el Ministerio de Transportes debe tener en cuenta a la hora de repartir los fondos de recuperación de la Unión Europea.

Aunque la situación en el corredor mediterráneo tampoco es para lanzar las campanas al vuelo. Diez años después de ser declarado «prioritario» es una entelequia al sur de Tarragona: sólo se ha adaptado el 39% al ancho europeo, un 25% el Ertms y un 3% los apartaderos a trenes de 750 metros.