El nuevo Plan de Ordenación de Recursos Naturales de l’Albufera ampliará su ámbito a la zona marina próxima al litoral, sustituyendo al aprobado en 1995, totalmente obsoleto. Entre los objetivos prioritarios del documento es convertirse en la norma de gestión del Lugar de Interés Comunitario (LIC) y Zona Especial de Protección de Aves (ZEPA) por lo que extenderá su red de influencia más allá de la primera línea de costa.

En la tramitación que ahora se inicia se evaluaran los recursos hídricos y toda la red hidrográfica vinculada al Parc Natural. El área de estudio se extenderá por el norte hasta más allá de Chiva y por el sur hasta Beneixida, para disponer de una radiografía lo más completa posible de todas las actuaciones o sectores que acaban afectando al estado del lago.

Para la consellera Mireia Mollà se trata de «adecuar los contenidos a los retos a los que se enfrenta el enclave». La finalidad no es otra que analizar aquellas actividades que se desarrollan en el entorno del parque para evaluar la instauración de medidas que reduzcan los impactos negativos sobre el humedal, tal como figura en la orden publicada ayer por la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica. «Es necesario estudiar los cambios que a todos los niveles se han producido en todo el ámbito de estudio y que de manera directa o indirecta acaban afectando, positiva o negativamente, a los recursos naturales que dan sentido y favorecen el mantenimiento de los procesos que sustentan los ecosistemas y las especies que los habitan», según argumenta el departamento de Medio Natural y Evaluación Ambiental.

No solo se redactará un nuevo PORN, sino que también se procederá a la revisión del Plan de Usos y Gestión (PRUG), suspendido parcialmente en 2008 por una sentencia del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana, ratificada en 2012 por el Tribunal Supremo. Esta normativa, prometida tanto por el Partido Popular cuando gobernaba, como por el Botànic I, inicia ahora una andadura que difícilmente podrá concluir antes de que acabe la actual legislatura.

El PRUG es un documento esencial para ordenar y proteger los recursos del enclave natural y su área de amortiguación, con un marco normativo de procedimiento para la ejecución de planes, programas y actuaciones en relación con la gestión del humedal. Mollà no dejó pasar ayer la ocasión para lanzar alguna que otra crítica al Partido Popular por el retraso en la revisión «tras ocho años de una evidente dejación de funciones». «Les resultaba más fácil obviar esta complejidad que ordenarla», señalaba ayer, en alusión al «entramado» de l’Albufera.

Lamentaba también Mollà que durante todo este tiempo el arrozal y la laguna han quedado «al libre albedrío» cuando el Parc Natural de l’Albufera es de esos ecosistemas que necesitan que todos los actores «entiendan y encuentren un punto en común para que sus intereses, que son totalmente legítimos y que queremos que sigan protegiéndose, no choquen entre ellos».

Integrar a todos los colectivos

En la elaboración de los planes participarán desde la Junta Rectora del parque hasta los colectivos conservacionista o las distintas administraciones, pasando por los agricultores, una parte fundamental de l’Albufera. «La Administración tiene que se la facilitadora de los acuerdos y no la que mire para otro lado con el resultado de que el parque sufra las consecuencias de que no nos involucremos», señalaba Mollà ayer respecto a uno de los más importantes de los veintidós parques naturales repartidos por todo el territorio valenciano.

Elisa Díaz (PP) critica la falta de inversión del Botànic en los parques

La portavoz de Medio Ambiente del Grupo Popular en Les Corts, Elisa Díaz, denunciaba ayer el abandono al que somete el Botànic a los parques naturales «recortando la inversión, retrasando las memorias de gestión mientras siguen faltando planes de ordenación, los de uso y gestión o planes de prevención de incendios». «La gota que colma el vaso es que no hay encomienda de gestión desde junio, por lo que el personal de la que conocemos como encomienda de gestión de los parques naturales de Vaersa se encuentra en una situación de desamparo», dice