La amplia reforma fiscal anunciada por Pedro Sánchez y Pablo Iglesias en el marco de los Presupuestos Generales de 2021 ha insuflado oxígeno a Compromís para presionar a sus socios en la pugna por aplicar en territorio valenciano un paquete de medidas impositivas similares que graven a las rentas altas. La propuesta que los valencianistas plantearon el 1 de octubre en sede parlamentaria generó reticencias desde el minuto uno en las filas socialistas porque no se había dialogado previamente en el seno del Botànic. A un día para que se presenten las cuentas autonómicas, todo apunta a que habrá que esperar a la fase de enmiendas en las Corts para que se debata su aprobación.

Mientras tanto, desde el grupo parlamentario de Compromís se instó ayer al Consell a seguir los pasos y a tomar ejemplo del Gobierno central para incrementar el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) a las grandes fortunas y crear nuevos tributos. La portavoz adjunta de la coalición, Aitana Mas, dijo esperar «noticias muy similares» en la C. Valenciana a las anunciadas por el Ejecutivo central, puesto que los proyectos estatales se observan como «completamente compatibles» con los de la coalición valencianista.

«La iniciativa del Gobierno apuntala una fiscalidad mucho más justa y progresiva. El anuncio de nuevos impuestos a los ricos es una gran noticia: el Botànic ha de ir por ese camino», incidió la diputada, antes de recordar que Compromís propuso una subida del tramo autonómico del IRPF bajo una óptica similar que únicamente afectaría al 0,6 % de la ciudadanía con ingresos superiores a 120.000 euros al año, junto a la puesta en marcha de un impuesto para gravar las bebidas azucaradas que el Gobierno también ha decidido impulsar.

«En un momento tan crítico como el que estamos viviendo, que los ricos hagan un esfuerzo solidario para que el resto tengamos servicios públicos más fuertes es una cuestión de justicia social», ahondó Mas, para quien sería «una magnífica noticia» que la reforma del Gobierno se reprodujera en la Comunitat Valenciana».

Las cuentas estatales de 2021 incluyen una subida de un punto del Impuesto de Patrimonio para las rentas de más de 10 millones de euros. El IRPF se eleva 3 puntos para las rentas de capital de más de 200.000 euros y otros dos puntos para las rentas de trabajo que superen los 300.000 euros, entre otros tributos que se modifican.

Choque por la política fiscal

Las discrepancias sobre la política fiscal marcaron ayer buena parte del debate parlamentario en las Corts. Tanto el PSPV como Unides Podem también aplaudieron las propuestas del Gobierno y abogan por que el Consell avance hacia una fiscalidad lo más progresiva y justa posible, aunque no hubo planteamientos concretos encima de la mesa. En cambio, PP, Ciudadanos y Vox atacaron a los partidos del Botànic centrándose en las subidas anunciadas para el combustible diesel y otros gravámenes que pueden incidir en rentas no tan elevadas, minimizando el impacto sobre la recaudación pública del aumento a las grandes fortunas que se pretende aplicar.

El dumping fiscal fue otro de los grandes puntos de fricción entre los bloques de la cámara. Los socialistas reclamaron medidas para paliar la competencia desleal de la Comunidad de Madrid, mientras que la oposición negó la existencia de la misma y acusó al Botànic de generar enfrentamientos y división.

Las Corts piden reforzar el papel de la Agencia Tributaria Valenciana

En pleno debate sobre la necesidad de elevar la recaudación y perseguir la fuga de capitales, el PSPV recabó ayer el apoyo de todos los grupos salvo Vox para instar al Consell a reforzar el papel de la Agencia Tributaria Valenciana en la consolidación de un sistema fiscal progresivo y justo. Unides Podem y Cs introdujeron aportaciones a una iniciativa que pide más recursos materiales y de personal, nuevos objetivos y más coordinación y armonización con la Agencia Tributaria estatal.