La Diputación de València ha activado el teletrabajo para la mitad de su plantilla, de forma que, desde el próximo lunes, alrededor de 600 empleados y empleadas desarrollarán su jornada a distancia con el objetivo de garantizar los servicios que la corporación provincial presta a ciudadanos y municipios, «salvaguardando la salud del funcionariado». Estas medidas se revisarán de forma periódica según evolucione la pandemia, informaron fuentes de la corporación provincial después de la reunión mantenida ayer entre el presidente de la diputación, Toni Gaspar, la diputada de Personal, Pilar Molina, y la de Informàtica, Mentxu Balaguer, con responsables de las jefaturas de servicio de la corporación.

En el encuentro se tomó la decisión de poner a teletrabajar al 50 % del personal y de crear grupos burbuja en los diferentes departamentos que se turnarán semanalmente en las tareas presenciales. Gaspar destacó que durante la etapa de confinamiento el teletrabajo funcionó exitosamente y «permitió mantener activos los servicios básicos y preparar los programas de inversiones que se han puesto en marcha en las últimas semanas». Por eso, desde julio la diputación trabaja en una regulación del trabajo no presencial que consensuará los sindicatos para diseñar programas específicos por servicios según necesidades y estabablecer unos requisitos formativos.