El departamento de salud de La Fe va a reabrir las habitaciones extra que se reacondicionaron en el antiguo hospital de Campanar después de que esta semana se haya superado en el centro de Malilla el récord de pacientes con coronavirus ingresados en un solo día: 27, más que en ninguna otra jornada de toda la pandemia, incluidos los peores días de la primera ola.

Así lo trasladaron ayer desde la dirección del departamento a los trabajadores en una reunión en la que se alertó de lo «complicado» que podrían ser los próximos días si ya se había superado ese récord y aún se esperaba que las hospitalizaciones siguieran subiendo. Según fuentes internas del hospital, la propuesta es poder reabrir, a partir de la próxima semana, las más de 100 habitaciones que se habilitaron en la antigua Escuela de Enfermería de Campanar y que ya se utilizaron durante la primera ola.

Por ahora, el mayor hospital de la Comunitat Valenciana tiene todavía espacio reservado y libre para acoger a más pacientes covid-19. Así, según se trasladó en la reunión, a día de ayer había 112 personas ingresadas por infección de coronavirus, 10 de ellas en la UCI, lo que supone que un tercio de las camas de críticos ya están ocupadas por infectados por el SARS-CoV-2.

En total, en La Fe tendrían ya ocupadas cerca de la mitad de las camas que hay reservadas ya que, tras la ampliación de espacios para coronavirus, en el centro de Malilla tienen reservada toda la torre E, siete plantas a razón de 35 habitaciones por cada una de ellas para este tipo de enfermos. Sin embargo, las hospitalizaciones se están acelerando y buena prueba de ello fue el récord de las últimas 24 horas: 27 personas por covid y solo se habían dado 11 altas.

Para todos los departamentos

Falta por concretar todavía si las habitaciones de la Escuela de Enfermería servirán de desahogo solo para enfermos covid del departamento de La Fe o se ofertarán a otras áreas de salud de València ciudad. Desde la dirección del departamento se trasladó que también estaba todo listo para utilizar las camas del hospital de campaña montado a las puertas de La Fe.

Tras conocer los planes de la gerencia, desde sindicatos como Comisiones Obreras y USO solicitaron de nuevo «un refuerzo de las plantillas en la medida que se vayan necesitando» para hacer frente a esta ampliación de camas que atender.

Declaración jurada para entrar

Además de la ampliación de espacios para atender a pacientes covid, que también se está haciendo en muchos otros hospitales y la suspensión de operaciones no urgentes que necesiten camas, en La Fe están tomando nuevas medidas de control de acceso. Así desde hace unos días, en las entradas al centro hospitalario se han instalado unos «quioscos digitales» para que todo aquel que vaya a entrar al hospital pase su tarjeta SIP o su DNI y se identifique. La máquina pregunta si se es visitante o trabajador y solicita que se responda a un cuestionario para saber si en los últimos 14 días o en la actualidad «han tenido contacto con personas confirmadas por covid-19 o si ha tenido algún síntoma compatible» a modo de declaración jurada de que no se es sospechoso de tener la enfermedad.

Según fuentes del centro hospitalario era una medida más de «control de acceso» y los quioscos digitales de triaje iban a colocarse en los vestíbulos principales del centro sanitario. Hasta ahora, en el hospital ya se estaba controlando quién entraba, se había reducido el número de visitantes a las habitaciones y, como en otros hospitales, ya no se deja entrar a comerciales de productos sanitarios.

El Clínico reforma sus Urgencias para separar pacientes

En el Hospital Clínico de València, uno de los más saturados actualmente por el aumento de hospitalizaciones por coronavirus, están reformando las Urgencias para asegurar que el doble circuito de pacientes covid-19 y no covid-19 es lo suficientemente «seguro». Gracias a una inversión de 455.000 €, se va a levantar una nueva sala de espera y se separa el flujo de entrada de peatones del de las ambulancias «urbanizando la zona exterior», según una nota de prensa del propio centro en la que se asegura que el inicio de la reforma no está afectando a la asistencia tras habilitar «espacios alternativos».