Unos 600 centros educativos valencianos han sacado a la calle hoy lazos naranja en fachadas, ventanas y balcones para muestrar su rechazo a la ley de Educación que se tramita en el Congreso, la Lomloe, conocida como “Ley Celaá” y que sustituirá la “Ley Wert” o Lomce.

Así, con lazos de varios metros en las fachadas o dibujados en las ventanas, los colegios concertados han respondido a la convocatoria de la Mesa por la Educación en Libertad, integrada por organizaciones representativas de toda la comunidad educativa de la enseñanza concertada de la Comunitat Valenciana –familias, docentes y personal de los centros, titulares y universidades- que había llamado hoy a “un gran acto reivindicativo”: el día 11 del 11 a las 11:00 horas de la mañana.

“Sacaremos el color naranja para decir no a la reforma educativa. No, al contenido y no, a las formas. Será un acto masivo desde la distancia que nos obliga e impone la seguridad sanitaria. Un acto abierto a toda la sociedad que quiera participar”, explicaba Vicente Morro, portavoz de la plataforma, cuando anunció la convocatoria, la semana pasada.

El portavoz de la Mesa anunció también que en los próximos días se concretarán más acciones de protesta. Asimismo, la plataforma solicitará a los grupos políticos la presentación de mociones en los ayuntamientos “en defensa de un modelo educativo plural, libre e igualitario”. Además, se invitará a la sociedad civil a participar para intentar frenar la reforma del Gobierno.

“Queremos denunciar la acción del Gobierno. La ley nace muerta y tendrá que ser enmendada por el Tribunal Constitucional. Se está elaborando a toda prisa y pretende una planificación estatista de la educación. Además, considera a la educación concertada como subsidiaria. Y el empeño contra la educación diferenciada responde a objetivos  ideológicos”, considera Morro.

Para la Mesa, asegura su portavoz, “una educación que imponga el Estado no cabe en una sociedad democrática. Exigimos pluralidad y libertad para poder elegir. El Gobierno pretende un control político de la educación. Estamos hablando de toda la educación. Queremos consenso. La paralización de la Ley sería una muestra de consenso”.

 La Mesa para la Educación en Libertad está unida a la Plataforma Más Plurales y participa de sus iniciativas tal y como asegura Vicente Morro. “Tenemos registradas ya más de 600.000 firmas. 600.000 ciudadanos que no están de acuerdo con la reforma educativa de Celaá y eso es significativo. Eso significa que hay conciencia pero tiene que haber más”, afirma.