Cuando el hermano mayor va a un colegio, el sistema de baremación de puntos de la Conselleria de Educación asegura que el hermano pequeño sea admitido en el mismo centro educativo. De hecho, se concede la máxima puntuación (15 puntos) para garantizar que así sea.

Sin embargo, no ocurre lo mismo para los hermanos gemelos, mellizos o de parto múltiple, que carecen de una puntuación «extra» que les permita lo mismo. Y así, algo que no suele pasar, pasa. Y así, una familia con tres hijos tiene que hacer malabares imposibles para llevar y recoger a sus tres hijos (un bebé que va a la escoleta y dos mellizos que asisten a colegios diferentes) a la misma hora en tres sitios distintos.

«Nadie sabe que esto funciona así hasta que te pasa. Y en mi caso ha sido imposible encontrar una solución, algo que me parece lamentable porque estamos en pandemia, hablamos de grupos burbuja, defendemos la conciliación y mis mellizos no pueden ir al mismo colegio. No me cabe en la cabeza, pero así es». Es la voz de Raquel, una mujer que ha intentado solucionar su caso, sin éxito y ahora persigue un cambio para que lo que a ella le ha pasado «no vuelva a ocurrir porque es tremendo, es absurdo y no ocurre en otras autonomías».

Por eso, Raquel acudió al Síndic de Greuges, quien ya ha emitido una resolución al respecto en la que insta a la Conselleria de Educación a «que valore la posibilidad de considerar un criterio prioritario en la admisión de los hermanos nacidos de parto múltiple y se les conceda la puntuación extraordinaria igual que sucede con la existencia de hermanos ya matriculados en el centro educativo».

Raquel explica que, en su caso, un hermano entra en el centro educativo elegido y el otro permanece en el punto número 12 de la lista de espera porque el primero tiene un dictamen médico y el segundo, aún no.

«Uno de los mellizos tiene diagnosticado Trastorno del Espectro Autista (TEA) y por eso buscamos un colegio que sabemos cuenta con especialistas y personal de apoyo porque en la conselleria ya me explicaron que no le iban a poner un educador a mi hijo todo el día. Así que busque un centro adecuado y estoy encantada. El problema es que su hermano (que también tiene necesidades especiales aunque aún no cuenta con diagnóstico) no entró en el mismo colegio y eso dificulta mucho nuestras vidas, algo que tampoco sé explicarle a los pequeños. Todo lo hacen juntos pero van a coles diferentes», relata Raquel.

De hecho, uno de los mellizos entró en el colegio elegido (que está en la Canyada, una urbanización de Paterna) y al otro le tocó plaza en uno de Rocafort. Sin embargo, la inspección educativa «resolvió» el tema concediéndole una plaza en otro colegio de la zona para que, al menos, estuvieran en la misma localidad.

Ante situaciones «injustas»

El Síndic de Greuges, Ángel Luna, le recuerda a la conselleria en su resolución que «el cumplimiento riguroso de la norma puede provocar situaciones injustas o perjudiciales para el ciudadano y por todo eso consideramos que la Administración educativa debe modificarla». De hecho, otras autonomías (como Madrid o Castilla y León) ya lo han hecho para garantizar que los hermanos de parto múltiple vayan al mismo centro educativo.

Para Raquel la normativa es «discriminatoria». «Igual que hay diversos tipos de familias y todos deben tener los mismo derechos, como hermanos debería ser lo mismo. Si nacen con un año de diferencia, 15 puntos. ¿Y si nacen a la vez? ¿Por qué esa discriminación? ¿Por qué ese trato diferente? Son igual de hermanos», concluye Raquel.