La concejala de Deportes y presidenta de la Fundación Deportiva Municipal, Pilar Bernabé, ha ordenado el cierre temporal, hasta el próximo 9 de diciembre, de las más de setenta Instalaciones Deportivas Elementales (IDE) de València, en cumplimiento de la Resolución de la consellera de Sanidad Universal y Salud Pública del 6 de noviembre de 2020, por la que se acuerdan medidas adicionales extraordinarias frente a la crisis de la covid-19. Se trata de las instalaciones deportivas que hay en los parques y jardines de la ciudad, donde suelen concentrarse los jóvenes para hacer deporte o socializar, muchas veces sin respetar las medidas de seguridad ni usar mascarillas.

Según la orden, «queda prohibida cualquier actividad deportiva libre en estas instalaciones», una medida que se ha acordado «por prudencia y para evitar que se produzcan contagios». Tal como ha precisado Bernabé, «quedan exentas de esta prohibición de uso aquellas actividades regladas y autorizadas expresamente por la FDM, debidamente acreditadas».

Entidades autorizadas

Las entidades autorizadas al uso de las instalaciones deportivas elementales son la Federación de Hockey Comunidad Valenciana; el CEIP Giner de los Ríos, CEE Rosa Llácer, Club Lena Sport, y el Club Atletisme Poblats Marítims Escuelas Deportivas de Atletismo.

«Desde hoy (por ayer) y hasta el 9 de diciembre, las instalaciones deportivas de exterior, las IDES, como se conocen a las pequeñas instalaciones que están repartidas por los barrios para el uso libre, estarán cerradas y clausuradas para evitar posibles contagios», explicó Pilar Bernabé.

La edil precisó a través de las redes sociales que «no se cierran los polideportivos ni los gimnasios» sino «las IDES, las Instalaciones Deportivas Elementales, para evitar aglomeraciones y deportes con contacto físico».

Casa Caridad sigue atendiendo a 250 personas al día

Casa Caridad sigue atendiendo diariamente a más de 250 personas y mantiene sus servicios básicos de albergue, reparto de alimentos y escuelas infantiles, aunque recuerda que sufre los efectos más duros de la pandemia. En estas circunstancias, la institución ha puesto los medios previstos para hacer frente a la crisis: uso de las zonas de aislamiento para los usuarios confinados y refuerzo en la contratación de personal para suplir a los empleados obligados al confinamiento. También reforzó la contratación de personal con la incorporación de nueve personas, a causa de la baja de hasta 22 recluidos.