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La enseñanza valenciana ya se adelantó a la ley Celaá

Muchos puntos novedosos incluidos en la norma estatal se aplican en los centros de la Comunitat Valenciana, que es ejemplo para otras autonomías -La Lomloe permitirá remodelar los conciertos que los tribunales frenaron

La ministra Isabel Celaá, el conseller Vicent Marzà y el secretario autonómico Miguel Soler, en una reunión previa a la pandemia. | LEVANTE-EMV

La ministra Isabel Celaá, el conseller Vicent Marzà y el secretario autonómico Miguel Soler, en una reunión previa a la pandemia. | LEVANTE-EMV

La ya conocida como «Ley Celaá» es la octava que llegará a las aulas, tras la LGE, la Loece, la LODE, la Lopeg, la Logse, la LOCE, la LOE y la Lomce. Una vez más, la falta de consenso político ha impedido un ansiado pacto educativo que pondría fin a un baile de siglas cada legislatura. Si bien, la polémica «Ley Wert» aprobada únicamente por el PP en 2013, soliviantó a los sectores de la escuela pública, en esta ocasión las protestas llegan de la enseñanza concertada, que pierde su escudo.

La Lomloe —que deroga la Lomce y modifica la LOE anterior, nació en 2018 pero quedó paralizada por las elecciones de 2019— encara ahora los últimos trámites con los votos de PSOE, Unidas Podemos, Compromís, ERC, PNV, Más País, y Bildu, y es la carta de presentación de una educación más personalizada, flexible y moderna. Si se aprueba en los próximos meses, en 2021-22 entrarán en vigor los aspectos relacionados con la evaluación y promoción, la titulación o el acceso a las enseñanzas; mientras que para 2022-23 llegará a 1º y 3º de ESO y Primaria, y también 5º de este último nivel, Bachillerato y FP Básica.

La enseñanza valenciana ya se adelantó a la ley Celaá

Como es conocido, la relación entre la Conselleria de Educación y el ministerio es estrecha. El pacto de Gobierno PSOE-Unidas Podemos incluía numerosos puntos que ya son una realidad en la Comunitat Valenciana y muchas de las medidas y novedades de la futura ley así lo reflejan: la progresiva gratuidad del primer ciclo de Infantil (2 años); la enseñanza por ámbitos, que este curso ha llegado a 1º de la ESO; la coeducación; las optativas del proyecto interdisciplinar y Cultura Digital o una oferta de FP vinculada a los sectores productivos próximos, con más dual y especialización.

Otras similitudes son las becas autonómicas (este curso se estrenarán para FP); el impulso de la presencia de alumnas en estudios con poca matrícula femenina; más escuela rural... son algunas de las nuevas prioridades educativas en el ámbito estatal, ya conocidas en la enseñanza valenciana, que es ejemplo para el resto de las comunidades y lleva la delantera, como reconocen desde el ministerio. Así, la transición y el «aterrizaje» de la nueva ley será más sencillo, teniendo en cuenta también que los puntos más polémicos de la Lomce no se llegaron a aplicar en los centros educativos valencianos.

Por otro lado, la eliminación expresa del castellano como única lengua vehicular y el dominio del bilingüismo como prioridad al finalizar los estudios refuerzan el modelo plurilingüe del tándem que forman el conseller Vicent Marzà y el secretario autonómico Miguel Soler. De igual manera, la Lomloe vuelve a abrir la puerta a una nueva revisión de las plazas concertadas en Bachillerato y FP, lo que el Consell vio truncado por numerosas sentencias que han dado la razón a los centros, amparándose en un blindaje legal que ahora tiene los días contados.

A continuación, algunos de los puntos más comentados de la nueva ley:

Concertada: eliminación de la «demanda social» que acuñó la Lomce

La Lomloe suprime la expresión «demanda social» —que se recogi-ó por primera vez en la Lomce y no permitía suprimir unidades si había demanda de las familias— e incluye un «incremento progresivo de puestos escolares en la red de centros de titularidad pública». Se prohiben las cuotas o pagos de las familias; y se eliminan la cesión de suelo público para centros concertados y las subvenciones públicas para los que segreguen por sexo.

El plurilingüismo, sin cambios

La ley no discrimina las lenguas cooficiales, como el valenciano, y da libertad para que se vehicule en cualquiera de ellas y garantizar que el alumnado sea bilingüe. Así, la Lomloe no afecta ni obliga a modificar la implantación del plurilingüismo valenciano (que el próximo curso llega a los niveles superiores y permite vehicular en cualquiera de las lenguas, dependiendo del contexto sociolingüístico del centro).

Valores cívicos pero sin Ética, Fisolofía y Religión

Durante la ESO, se impartirá Educación en Valores cívicos y éticos, igual que en el tercer ciclo de Primaria, 5º y 6º (se recupera la división por ciclos), cuyo temario trata la Constitución, derechos humanos, igualdad de género, respeto a la diversidad, el «valor social» de los impuestos, y cultura de la paz, entre otros aspectos. En Bachillerato, como asignaturas obligatorias y comunes aparecen Filosofía e Historia de la Filosofía, que se recupera (la Lomce la convirtió en optativa solo para Humanidades y Sociales), aunque no vuelve Ética en ESO.

Religión será de oferta obligatoria —por los acuerdos vigentes con la Santa Sede— pero voluntaria, no puntuará para la media y sin «asignatura espejo». Los alumnos que no la cursen realizarán la actividad educativa que elija el centro educativo en el que estudia.

Malos docentes: no estarán en contacto directo con el alumnado

La ley detalla que «los funcionarios docentes que muestren una manifiesta falta de condiciones para ocupar un puesto de docente o una notoria falta de rendimiento, podrán ser removidos de su puesto de trabajo y realizar tareas que no requieran atención directa con el alumnado». Asimismo, en 2022 se presentará una «propuesta normativa que regule la formación inicial y permanente, el acceso a la profesión y la carrera docente».

Los centros de Educación Especial (CEE) no cerrarán y habrá más gratuidad 0-3 años

Se establecen 10 años para que los centros ordinarios «cuenten con los recursos necesarios para atender en las mejores condiciones al alumnado con discapacidad», y se detalla que la Administración «continuará prestando el apoyo necesario a los centros de educación especial para que estos, además de escolarizar a los alumnos y alumnas que requieran una atención muy especializada, desempeñen la función de centros de referencia y apoyo para los ordinarios». Por lo tanto, no se cierran los CEE, sino que ganan más importancia. En cuanto a la escolarización 0-3 años, «se incrementará progresivamente la oferta de plazas públicas».

Suspensos y promoción de curso: con una o dos materias

Se pasará de curso con uno dos suspensos en ESO; con más, decidirán los docentes. En Primaria solo se podrá repetir una vez y en ESO, será «de carácter excepcional». En Bachillerato se promocionará con dos suspensos «como máximo» y el título se podrá obtener con un insuficiente. Habrá dos evaluaciones diagnósticas en Primaria y Enseñanza Secundaria Obligatoria.

Las CC AA y la comunidad educativa recuperan el poder perdido

Se recupera la distribución de competencias entre el Estado y las CC AA en lo relativo a los contenidos básicos de las enseñanzas mínimas, que requerirán el 55 % de los horarios escolares para las CC AA con lengua oficial, como la valenciana. También se restablece el equilibrio de competencias entre las direcciones y los consejos escolares, pues la Lomce quitó poder a las familias.

Bachillerato: se juntan Ciencia y Tecnología y aparece la modalidad «General»

Las modalidades de Bachillerato serán Ciencias y Tecnología, Humanidades y Ciencias Sociales, Artes y una nueva, la General, con materias combinadas de los tres modelos. En ESO aparece la materia de «Tecnología y digitalización». De manera transversal, el alumnado se formará en sostenibilidad ambiental y memoria democrática.

A lo largo de los últimos días, la comunidad educativa de la enseñanza concertada ha llevado a cabo varias acciones de protesta contra la «ley Celaá». Aunque ayer no había convocatoria en València, algunas personas no dudaron en mostrar los lazos naranjas.

Las dos posturas:

La concertada considera que la norma es «ideológica» y limita «una educación plural»

Para la comunidad educativa de la enseñanza concertada, la Lomloe es una norma «ideológica». Como ya publicó este periódico, los representantes de Escuelas Católicas, la patronal Feceval-CECE y el sindicato FSIE-CV, consideran que acaba con la «libertad de elección» de las familias y «no deja espacio para una oferta educativa plural». Entre los puntos que chocan con buena parte del sector, la supresión de la «demanda social» y la obligatoriedad de vehicular en castellano (que sea la lengua principal), así como una progresiva gratuidad del primer ciclo de Infantil (0-3 años). Apoyan estas reivindicaciones el PP, Vox y Cs; así como el cardenal arzobispo de València, Antonio Cañizares, que considera que el alumnado se dirige «al abismo».

La educación pública aplaude una ley «pluralista, compensadora e integradora»

La comunidad educativa de la escuela pública ve positiva la futura ley. La mayor confederación de ampas, la Gonzalo Anaya, cree que incluye un «principio de defensa de una escuela pluralista y comprensiva, compensadora de desigualdades e integradora», y también aplaude «el tratamiento de las lenguas cooficiales en la enseñanza», punto con el que coinciden con Escola Valenciana, pues la cuestión de la lengua vehicular es una enmienda que esta entidad propuso a varios partidos políticos y que finalmente se ha aprobado. Desde el sindicato Stepv valoran que se eliminen las medidas «más agresivas de la Lomce», mientras que para el conseller de Educación, Vicent Marzà, la Lomloe da «alas» para la innovación en las aulas.

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