Los expedientes abiertos a jóvenes por violencia filio-parental aumentaron un 0,62 % en 2019 en la Comunitat Valenciana, y alcanzaron los 837 frente a los 832 registrados durante el año anterior, según los datos publicados por Fundación Amigó.

A nivel nacional fueron 5.055 procedimientos a menores por violencia contra sus padres o madres, un 4,6 % más que durante 2018, unas cifras que señalan el grave problema social, ya que se estima que sólo se denuncian los casos más graves, entre un 10 % y un 15 % del total.

«Estamos hablando de un problema que en la mayoría de las ocasiones es oculto y es necesario dar visibilidad y concienciar a la población», según Fundación Amigó, que resalta los datos heterogéneos de las comunidades autónomas obtenidos de las memorias regionales de las fiscalías de menores.

Este tipo de delitos ya supone el 17,8 % del total de los expedientes abiertos a menores de edad. Andalucía es la región donde se abren un mayor número de expedientes a menores por este tipo de delito (1.136 durante 2019), en segundo lugar está la Comunitat Valenciana con 837, Madrid con 687 y Canarias con 514.

Desde Fundación Amigó han llevado a cabo un proyecto de investigación para conocer el perfil de las personas que viven situaciones de violencia filio-parental. En esta investigación ha participado una muestra de más de 1.000 personas y concluye que la media de edad de los hijos es de 15 años y medio y de 46,5 los padres; el 71,11 % presenta el problema cuando los hijos tienen entre 12 y 18 años; en el 63 % la violencia era ejercida por los hijos y en el 37 % por las hijas, y el 30,53 % se trata de hijos únicos. En el 74,01 %, los hijos han disminuido su rendimiento escolar; en el 16,81 % de los casos, han sufrido acoso escolar, en el 64,35 % y los hijos presentan algún tipo de adicción; en el 40,87 %.