Lo que nos debe preocupar del cambio climático no es solo la subida de las temperaturas, que no es ni más ni menos que el efecto físico del cambio en el balance energético planetario, pieza básica que mueve el sistema climático terrestre. Lo que nos debe preocupar es la alteración que ya se está notando en la circulación atmosférica, es decir, en los tiempos diarios que percibimos y vivimos. Porque esto si que tiene una afección a corto plazo. Y todo porque atmósferas más cálidas, como la que se está generando en las últimas décadas en nuestro planeta, los movimientos de las masas de aire son más rápidos, más enérgicos, porque la necesidad de equilibrar los desajustes térmicos cada vez más notables entre altas y bajas latitudes de la Tierra obliga a que los desplazamientos intensos de estos cuerpos de aire sean más frecuentes. Y en estos movimientos diarios de las masas de aire se generan los tiempos atmosféricos, estables o inestables, que vivimos a diario.Ya se ha confirmado que el número anual de gotas frías que se forman en el espacio atmosférico de la península Ibérica y el mar Mediterráneo próximo es ahora mayor que hace tres o cuatro décadas. Estamos a las puertas de una nueva situación de tiempo inestable y lluvioso, que dejará cantidades importantes en comarcas de la provincia de Valencia y norte de Alicante. Hace apenas tres semanas, tuvimos otro temporal de lluvias e inundaciones. Y en el ultimo año hemos registrado hasta seis situaciones de lluvia puntualmente muy intensas en el litoral mediterráneo. Suma y sigue.Esto es lo que nos debe preocupar del cambio climático actual.