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La música como instrumento para el empleo rural femenino

La organización Músicos por la Salud lanza un programa para facilitar la ocupación y la formación de unas cien mujeres en hospitales y centros sociosanitarios de la Comunitat Valenciana

Dos músicas de cuerda amenizan la estancia en el Hospital General, en una imagen de archivo.  | FERNANDO BUSTAMANTE

Dos músicas de cuerda amenizan la estancia en el Hospital General, en una imagen de archivo. | FERNANDO BUSTAMANTE

Cuando alguien se imagina cantando piensa en un gran escenario, un karaoke, quizás el coche y, probablemente, la ducha; pero no se le ocurriría ponerse a entonar en la sala de espera de un hospital. Sin embargo, esa es la idea de Músicos por la Salud, una organización que se dedica a mejorar los espacios sanitarios a partir de las canciones.

Su último programa, puesto en marcha ayer, cambia el genérico masculino por el femenino y va dirigido a ellas, a mujeres de entornos rurales y vulnerables. Músicas por la Salud, explican desde la entidad, es un programa de empleo y autoempleo que formará a 100 mujeres de entornos rurales. El objetivo, indican, no es enseñarles a interpretar un instrumento, «eso lo llevan haciendo toda la vida», sino a «desenvolverse en un hospital y un centro sociosanitario».

La formación es a partir de una serie de cursos online más unas prácticas posteriores en este tipo de instalaciones y ante un público diferente que, sin embargo, canta y disfruta las canciones como cualquier otro, aunque las situaciones sean más delicadas. La participación en este programa, aseguran desde la organización, ayuda posteriormente «al empleo y autoempleo».

Microconciertos en hospitales

«Un vez se acabe la formación, nosotros le damos apoyo desde la fundación y entra en los procesos de selección para participar en microconciertos en centros y hospitales que tenga cerca de su entorno», indica Guillermo Giner, patrono y presidente de Músicos por la Salud. Porque, precisamente, otro de los objetivos es conseguir que estas personas puedan desarrollar su carrera musical en su entorno.

Vivir de la música, de hecho, se un privilegio del que solo pueden gozar el 8,5 % de los músicos y desde la fundación aseguran que quieren poner su grano de arena. De momento, en la Comunitat Valenciana hay más de 400 músicos que participan en estos programas que han tenido que pasar a ser online por la covid, pero que hasta el estallido de la pandemia llegaba hasta 17 hospitales valencianos y a más de un centenar de centro sociosanitarios, desde personas sin techo, organizaciones de trabajo con personas con síndrome de down o de tratamiento de alzhéimer a los que ahora llegan telemáticamente.

«La falta de marco legal, especialmente en músicos mayores con muchos años de carrera y poca cotización en la Seguridad Social, les hace tener especial vulnerabilidad», expresa Giner quien asegura que, por ello, «son necesarias nuevas salidas laborales, como la que postula nuestra fundación».

Que el proyecto tenga un tinte valenciano no es extraño ya que como recuerda Giner el 55 % de los músicos profesionales de España provienen de la Comunitat. Tampoco que tenga un toque morado ya que en la organización el 79 % de quienes participan interpretando algún instrumento (también su voz) son mujeres.

El proyecto comenzó tras estar un año acompañando a su madre en el hospital de La Fe. «Giraba la calle y la gente sonreía, pero cuando entraban estaban tristes, como atrapados de estar allí, por eso pensé que sería bueno mejorar los entornos sanitarios y que la gente se pudiera llevar un buen recuerdo a su casa», señala.

Actualmente dan unos 5.000 microconciertos al año, una palabra que, por cierto, quieren que incluya la RAE ya que estos actos son de una duración de media hora y en él participan un músico titular y un acompañante. Cuenta que en los hospitales llegan a las salas de cuidados intensivos, hemodiálisis, oncología y salud mental, «los lugares que más impresionan, donde hay gente pasándolo realmente mal», apostilla Giner.

Sin embargo, cuando llegan desde Músicos por la Salud se presentan y proponen ponerse a tocar «nunca nadie nos ha dicho que no». Al revés. «Ahora tenemos carteles con Encarga tu Canción y nos piden canciones y acaba todo el mundo cantándolas, desde los pacientes hasta el personal sanitario pasando por los acompañantes», dice el presidente de Músicos por la Salud, «el único problema es que no llegamos a tantos sitios como nos piden».

Diez coros que entonan para ayudar en la lucha contra el alzhéimer

Los músicos no siempre necesitan de un instrumento o, mejor dicho, su propia voz puede suponer un instrumento. La fundación Músicos por la salud cuenta con 10 coros en la Comunitat Valenciana que cantan para pacientes de alzhéimer. Solo en la Comunidad de Madrid existe el mismo proyecto con otra decena de grupos corales. La organización se basa en estudios como Music&UCI del Clínico de València para desarrollar sus actividades melódicas en los centros sanitarios donde se les llama. 

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