Un equipo de paleontólogos del Instituto Cavanilles de la Universitat de València (UV) ha descubierto que la zona situada entre el norte de la Comunitat Valenciana y Tarragona fue una zona de cría y crecimiento para individuos juveniles del tiburón gigante prehistórico megalodón durante el Mioceno.

Esta nueva área de cría se ha comparado por los investigadores con otras pertenecientes a diferentes formaciones geológicas de las cuencas Pacífica, Atlántica y del Caribe, para intentar extraer otras potenciales zonas de cría en diferentes momentos de la escala temporal, así como en distintas regiones geográficas, aportando nueva información.

Gracias a los datos cotejados por los paleontólogos, se han conseguido conocer cuatro potenciales zonas de cría en América del Norte y Sur. Antes de esta investigación, sólo se sabía de la existencia de una zona posible de cría en Panamá, han informado fuentes de la UV.

El mayor pez carnívoro de la historia

Los datos ofrecidos por la investigación indican que este pez carnívoro, el más grande conocido y que podía medir 18 metros, adquirió complejas estrategias reproductivas que fueron parte de su éxito evolutivo.

Al mismo tiempo, la dependencia de estas zonas podría haber sido una de las principales causas de su extinción, debido a la pérdida de estos ambientes por los cambios climáticos durante el Plioceno.

Según el Instituto Cavanilles. La amplia distribución temporal y geográfica suponen una nueva fuente de información alrededor de las estrategias reproductivas que el megalodon usó durante su historia evolutiva.

Tamaño del megalodón

El artículo concluye que el área de donde se extrajeron los dientes de megalodón que se encuentran depositados en el museo habría sido una bahía de aguas cálidas utilizada como zona de cría y crecimiento para sus individuos juveniles. En este ambiente de poca profundidad se hallarían otros tiburones y especies que podrían haber formado parte de la dieta del megalodón, como por ejemplo mamíferos marinos.

Dichas conclusiones permitirán a los investigadores continuar las hipótesis sobre las posibles causas de su extinción, debido a la desaparición de muchas zonas costeras de baja profundidad, que habrían podido ser zonas de cría, durante el Plioceno, cuando la bajada del nivel del mar eliminó muchos de estos ambientes.