La ciudad de València no termina de doblegar la curva de contagios y sus responsables municipales han decidido aumentar la presión sobre aquellos barrios o distritos donde mayor incidencia tiene el virus, ya que la situación cambia notablemente de unos puntos a otros. Sin añadir nuevas medidas a las que ya existen, sí podrá incrementar la presión para su cumplimiento en la calle o en servicios municipales como las instalaciones deportivas, mercados o bibliotecas.

Así lo anunció ayer el concejal de Protección Ciudadana, Aarón Cano, tras la reunión del Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal), en el que están representadas las concejalías que tienen algo que decir en esta pandemia. Según explicó Cano, la ciudad de València está en 1.800 casos y no termina de doblegar la curva de contagios. «A menor ritmo, pero seguimos creciendo en número de casos, dijo el concejal, quien calcula que la capital estará ahora como la última semana de octubre.

Eso significa, a su juicio, que hay que mantener la guardia alta e incrementar la presión para que se cumplan todas las medidas de seguridad que ya están establecidas. «No queremos unas medidas nuevas, no hay que marear a la gente, lo que queremos es que se cumplan a rajatabla, y más aún donde el problema es mayor», dijo.

Para ello se va a utilizar la información que suministra la Conselleria de Sanitat sobre los códigos postales de la ciudad, que es algo así como establecer por barrios o distritos la incidencia de la pandemia. Se trata de una información muy valiosa y precisa que permite al ayuntamiento conocer los puntos débiles y actuar sobre ellos, explicó el concejal.

Con esos datos en la mano, el ayuntamiento podrá actuar de una manera diferenciada, con mayor o menos presión, en los barrios que tengan mayor o menor incidencia del virus. Aarón Cano citó por ejemplo, la posibilidad de incidir en servicios municipales como las instalaciones deportivas, los mercados o las bibliotecas incrementando la vigilancia y el consiguiente cumplimiento de las medidas de seguridad. Y lo mismo en la calle, con todas las limitaciones previstas para las actividades al aire libre.

Un primer ejemplo

El concejal aseguró que algo así se ha hecho ya en la pedanía de El Palmar, donde el pasado fin de semana estuvieron cerca de cerrar la población por el número de casos que se estaban registrando. Finalmente no fue necesario y gracias al incremento de la vigilancia policial, las recomendaciones públicas a través de la megafonía y otras medidas similares, los niveles bajaron. «El martes la situación ya había cambiado», dijo Cano.

El concejal de Protección Ciudadana aseguró que en estos momentos, aunque hay distritos con una incidencia preocupante, no se plantean ninguna medida extraordinaria, pero el acuerdo es válido desde este preciso instante para incrementar la presión allá donde sea necesario.

Todas estas medidas ya son conocidas o serán trasladadas a la Conselleria de Sanitat, con la que trabajan de manera coordinada, explicó.

«Hay barrios donde la situación se ha disparado»

Mientras la curva de contagios baja en España y en la Comunitat Valenciana, en València capital está costando más. «Hay barrios donde ha bajado o está estabilizada, pero hay muchos, la mayoría, donde la situación se ha disparado», dijo Aarón Cano, quien aseguró que «la situación es bastante irregular». Conocer esos datos, en cualquier caso, les permite actuar de forma diferenciada en los distintos puntos de la capital y optimizar también sus recursos. A ello se suma, así mismo, la información que proporciona de manera regular el análisis de las aguas residuales, que permite anticipar determinadas situaciones y preparar operativos. « Con todo esto podemos actuar con más precisión y eso es lo que vamos a hacer», dijo.