La Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica ha concluido la primera semana de tareas de limpieza de caminos y retirada de 1.800 toneladas de paja de arroz acumulada en l’Albufera tras las lluvias de principios de mes. El depósito descontrolado de este material, especialmente en la mitad norte, amenazaba con provocar un grave daño ecológico al generar aguas negras sin oxígeno que producen una elevada mortandad de peces.

Según a consellera Mireia Mollà, el impacto de las lluvias nos obligó a «actuar de forma rápida, pero también acertada con la limpieza de los caminos para que circulara el agua y la retirada de la paja de arroz para reducir la amenaza de anoxia». Otro aspecto destacable de estos trabajos es que el material, después de su recogida con retroexcovadora, se utilizará como aporte orgánico al sector agrícola con una solución de compostaje.

Mollà resalta también la coordinación de las administraciones en estas tareas que han contado con un presupuesto de 50.000 euros, después de la creación de una comisión compuesta por la propia conselleria, la Confederación Hidrográfica del Júcar y el Ayuntamiento de València para «dar respuesta a la situación a partir del trabajo conjunto con el objetivo de la pervivencia del lago mediante acciones como el aporte de agua del Xúquer, que en este caso se ha confirmado imprescindible para incrementar la calidad del agua».

Tras estos trabajos, la anoxia ha mejorado en los tancats del oeste y sur y especialmente en las acequias, aunque sigue preocupando el Tancat de la Milia.