La recepción a los galardonados con los premios Jaume I fue el escenario en el que el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, aprovechó ayer para repasar alguno de los acontecimientos de la actualidad que incumben al gobierno de la Comunitat Valenciana, sea directa o indirectamente. Y uno de ellos es la reforma de la tributación autonómica, que se ha convertido en una herramienta para el enfrentamiento, especialmente con la Comunidad de Madrid. Ximo Puig mostró ayer su defensa a ultranza de la revisión que prevé el Gobierno de España atendiendo a que «la Constitución habla claramente de igualdad y equidad en la gestión de recursos públicos para los ciudadanos de España». Por lo que, refiriéndose a la advertencia de la presidenta Isabel Díaz Ayuso de acudir al Tribunal Constitucional si el Gobierno le impide bonificar impuestos, replicó que «es mucho más constitucional aspirar a que todos los ciudadanos tengan las mismas oportunidades y una consideración fiscal homogénea que lo que se pretende denunciar».

Se refirió el presidente a este debate como algo «absolutamente necesario». «Hay que avanzar en la capacidad de entender España como un lugar con diversidad y pluralidad, pero con igualdad de oportunidades. Es absolutamente pertinente y lo que era impensable era aguantar años y años sin afrontar este debate. Nosotros lo hemos dicho desde hace años: no es posible que, a menos de 400 kilómetros de la Comunitat Valenciana haya un sistema que actúe como aspiradora. No queremos que los impuestos aumenten sin sentido. No es un debate de más o menos impuestos, sino que es un debate sobre la equidad y la igualdad de los españoles», aseveró.

Sobre su próxima visita a Cataluña, después de tres años de alejamiento provocados por el «procés», destacó que se trata de una invitación del Cercle d’Economia, «que me ha invitado a ver cómo se ve el futuro de las Españas. Y voy, como siempre, con la voluntad de cooperación y de defensa de intereses comunes, pero también con la idea de aportar serenidad y sentido común al debate. Y, sobre todo, dar cuenta de la vía valenciana, que es una vía que no va de confrontación, sino de cohesión. Se deben plantear los debates territoriales fuera de identitarismos, fuera de soluciones maniqueas, buscando un entendimiento», esgrimió. El acercamiento no supone un cambio en la percepción. «España, las españas si se quiere, han de afrontar los meses desde la máxima capacidad de coincidencia y desde el esfuerzo común para superar esta crisis terrible que hemos sufrido con la pandemia y la postpandemia», valoró. Se había referido, en el discurso a los galardonados, a «miradas alicortas». «La ciencia es universalidad y la potenciación de lo propio es fundamental. Ahí es donde hay que buscar la intersección. Defender lo propio y tener una versión universal, humanista. Los grandes problemas son semejantes, pero todos tienen una mirada del propio territorio y ahí debe confluir el diálogo», afirmó.

«Crisis del Botànic no hay y la demostración es el presupuesto»

Preguntado por las relaciones con sus socios de Gobierno, el presidente de la Generalitat,decidió ayer no azuzar el fuego a base de réplicas y remitirse a hechos tangibles en un intento de calmar las aguas de cara a la próxima reunión de seguimiento del pacto del Botànic. Así, a la pregunta de si el Botànic está en peligro, recordó que «el hecho más importante, el que genera más estabilidad y donde se expresa, es en los presupuestos y en las leyes. Y el impulso en ese sentido es bien evidente. No hay crisis en el Botànic». Y reivindicó que «vamos a conseguir por sexto año consecutivo unos presupuestos en tiempo y forma. Eso es la imagen y el valor de la Comunitat Valenciana, que se ha hecho gracias a los actores que participan en este proceso». Tras estas palabras, el jefe del Consell quiso tender puentes: «Cualquier mejora hay que atenderla. Como decía Ernest Lluch, todo lo que no funciona adecuadamente hay que cambiarlo. Hay que buscar más mecanismos de cooperación si en determinados momentos falla». Está previsto que esta semana mantenga un encuentro con la vicepresidenta. 

«Los premios son nuestra aportación a España»

Una pequeña explicación de cada proyecto o idea, a cargo de cada persona galardonada, revistió la recepción a quienes hoy recibirán, de manos de la reina Letizia y en un acto mucho menos multitudinario que en otras ocasiones por obvias razones sanitarias, los premios Jaume I. 

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El presidente de la Generalitat agradeció a cada uno de ellos su trabajo y esfuerzo por una sociedad mejor y defendió estos galardones como una aportación identitaria de la Comunitat Valenciana al bien común. «Premian la excelencia y tienen la mirada universal de la ciencia, al tiempo que una clara vocación de valorizar lo que hace la ciencia y la innovación en España. Esa es la esencia de estos premios y la esencia de lo que la Comunitat Valenciana quiere aportar a España», valoró.

Lo galardones de 2020 son para, en la categoría de Investigación Básica, Francisco José García Vidal; en la de Economía, Diego Puga Pequeño; en la de Investigación Médica, Miguel Beato del Rosal; en la de Protección del Medio Ambiente, Fernando Maestre Gil; en la de Nuevas Tecnologías, Laura M. Lechuga Gómez, y en la de Emprendedor, Verónica Pascual Boé.