Que la víctima de este intento de asesinato machista esté hoy viva y pudiera acudir a declarar ayer al juicio contra su agresor se debe en buena parte a la intervención de sus vecinos, quienes al escuchar sus gritos cuando estaba siendo golpeada con el martillo por su pareja acudieron en su auxilio, frustrando los planes de su agresor, quien se encontraba encima de ella estrangulándola, como relataron ayer.

Marcel, un vecino de origen rumano que declaró por videoconferencia, fue quien sin pensárselo dos veces tiró la puerta abajo de un puntapié y logró separar al agresor de su víctima de una patada.

Junto a él entraron en la casa dos amigos, la hermana de uno de ellos y posteriormente un policía nacional que se encontraba franco de servicio y que procedió a la detención del presunto autor de esta tentativa de asesinato hasta la llegada de los agentes de la Guardia Civil.

«Si llegamos a entrar 30 segundos más tarde la habría matado», confiesa Pablo, uno de estos inesperados héroes que sorprendieron al agresor tratando de estrangular a su pareja.

«Estábamos viendo un partido de tenis y mi hermana escuchó los gritos», apunta Alexis, otro de los testigos que irrumpió en la casa, frustrando así el crimen machista.

«La mujer estaba medio inconsciente y sangrando», relató el testigo, quien en ningún momento apreció que su agresor estuviera bajo los efectos del alcohol. «Estaba muy tranquilo».