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La C. Valenciana encara el puente con el triple de ingresos que en el 9 d’Octubre

Aquel festivo relanzó la pandemia y el de la Constitución llega con los indicadores más altos

Dos sanitarias acceden a las urgencias del Hospital La Fe de València. | F. CALABUIG

Dos sanitarias acceden a las urgencias del Hospital La Fe de València. | F. CALABUIG

Casi dos meses después, nadie duda de que el puente del 9 de octubre fue el acelerador de la segunda ola de la pandemia en la Comunitat Valenciana. El aumento de la movilidad y sobre todo de las reuniones sociales durante aquellos días festivos no tardó en repercutir en la situación epidemiológica valenciana, entonces una de las mejores del país. Apenas dos semanas más tarde ya se habían doblado los casos activos, las hospitalizaciones y los ingresos en UCI.

Ahora, la autonomía afronta un nuevo puente, también de cuatro días, y con la Navidad ya en el horizonte. Y lo encara con restricciones a los desplazamientos y a las interacciones personales que no había entonces, pero también con una mayor transmisión del virus y una presión hospitalaria que multiplica por tres la que presentaba la Sanidad valenciana en octubre, lo que convierte estas jornadas festivas en decisivas para la evolución sanitaria.

La curva se ha empezado a contener en las últimas fechas, pero el poso que ha dejado esta segunda ola en la Comunitat Valenciana hace que ahora se parta de unas cifras mucho más elevadas que en octubre, lo que reduce el margen de maniobra. Los siete días previos y posteriores (en los que todavía no se sienten los efectos por los tiempos de incubación) a la festividad autonómica, Sanidad registró en torno a 3.000 casos nuevos. Un total que escaló hasta más de 5.300 contagios tras dos semanas y hasta los 7.700 siete días después. Las personas hospitalizadas se triplicaron en esas 21 jornadas y las ingresadas en cuidados intensivos se multiplicaron por casi 2,5.

A este puente de la Constitución, la Comunitat Valenciana llega con el doble de contagios semanales (6.637 en los últimos siete días) que en la previa al 9 d’Octubre, 13.000 casos activos frente a los 5.600 de entonces y el dato más preocupante, el triple de presión hospitalaria. En aquel puente había 426 hospitalizados y 74 pacientes en UCI por la covid, mientras a este se accede con 1.194 ingresados y con 257 personas en intensivos. Si estos días festivos replicaran los efectos de los de octubre, en 21 días, en plenas celebraciones navideñas, se superarían los 15.000 contagios semanales, las personas hospitalizadas rondarían las 3.000 y en las UCI habría más de 600 camas ocupadas. Es decir, durante esta próxima semana la Comunitat se juega su situación epidemiológica durante la Navidad.

En cualquier caso, las medidas adoptadas desde entonces por el Consell han sido abundantes y en gran parte orientadas a evitar que se repita lo sucedido en octubre. De hecho, las primeras restricciones de la segunda ola llegaron tras certificarse el impacto del puente y de sus variables sociológicas asociadas. Se limitaron reuniones sociales y aforos, se impuso el toque de queda y se decretó el cierre perimetral.

El president Ximo Puig y la consellera de Sanidad, Ana Barceló, insistieron ayer en llamar a la «responsabilidad individual» incluso más allá del puente, ya que «no puede haber un policía en cada casa» y «de lo contrario estas Navidades nos traerán un mes de enero complejo».

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