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El Botànic aprueba su sexto presupuesto pero sin ampliar apoyos tras la abstención de Cs

Las cuentas reciben el mayor apoyo de la historia del autogobierno valenciano y el PP asegura que le han dejado todo el campo de la oposición

Puig y Oltra junto a consellers y diputados ayer en las Corts Valencianes justo después de que se aprobara el presupuesto de 2021. | LEVANTE-EMV

Puig y Oltra junto a consellers y diputados ayer en las Corts Valencianes justo después de que se aprobara el presupuesto de 2021. | LEVANTE-EMV

La izquierda valenciana ya tiene aprobado su sexto presupuesto seguido. Lo hizo ayer con los votos de PSPV, Compromís y Unides Podem, que suman 52 de los 99 diputados en las Corts.

Pero el Botànic no amplía apoyos ni rompe bloques, pese a las expectativas abiertas desde hace semanas ante el posible apoyo de Ciudadanos, que finalmente se abstiene a los presupuestos pero vota en contra de la ley de medidas fiscales porque su propuesta para bajar la tributación a las rentas de menos de 50.000 euros se queda sin apoyos ante el veto de Compromís y Unides Podem.

La formación centrista llevaba meses negociando con los socialistas y el acuerdo estaba hecho aunque encalla por falta de apoyos. Solo dos de los seis partidos que componen la cámara, PP y Vox, votaron en contra. Son las cuentas con más apoyo de la historia del autogobierno.

El sexto presupuesto supone un logro al alcance de pocos gobiernos que da oxígeno a la coalición tripartita en tiempos de pandemia y tras un proceso de negociación presupuestaria muy tortuoso y que ha mostrado las numerosas fricciones internas que existen en el Botànic en esta segunda legislatura.

Una muestra de ello es que el habitual abrazo entre el presidente, Ximo Puig, y la vicepresidenta, Mónica Oltra, tras el recuento de votos no se produjo ayer. No podían por la pandemia, pero no se vio un solo gesto de sintonía entre ambos. Lo que sí se ha visto estos días es mucho tacticismo entre los partidos del Botànic con el tripartito dividido sobre la propuesta fiscal de Ciudadanos.

Los socialistas querían ampliar la mayoría hasta el 70 por ciento de la cámara, pero Compromís y Unides Podem han preferido no incluir al partido de Cantó en la ecuación y han puesto todos los impedimentos al acuerdo entre PSPV y Cs.

Por eso, la abstención sabe a poco a los socialistas que ansiaban una sólida mayoría que enviara un mensaje potente de capacidad de sus dirigentes, sobre todo del presidente Puig, para llegar a acuerdos y más ahora en los momentos complicados que ha dejado la crisis sanitaria.

Los socialistas ya anunciaron que no romperían la unidad de voto del Botànic y ayer apelaron a esa lealtad aunque no escondían la decepción por la posición contraria de sus socios. En Compromís aseguran que sí han hecho lo posible para el acuerdo como lo demuestra el hecho de todas las enmiendas de Ciudadanos que afectan a conselleries de la coalición se han aprobado. Unides Podem directamente no quería un acuerdo con Cantó y su objetivo más íntimo era excluirlo.

Aún así, la abstención supone un gesto por parte de Cs y responde, según Cantó, a la voluntad de acuerdo mostrada por el PSPV. Puig y Cantó volvieron a hablar ayer y se ha abierto un camino que puede dar nuevos frutos en el futuro. Algunas fuentes de Cs apuntan que Cantó se decantó por la abstención porque algunos diputados naranjas no estaban por el sí y también existía rechazo en buena parte de la militancia.

La lideresa del PP, Isabel Bonig, lamentó que Puig «ni se ha dignado» a llamar al PP y aseguró que Cantó le deja toda la oposición.

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