Minutos antes de las 10:00 de la mañana de ayer llegaban a València las primeras 775 dosis de la vacuna contra el coronavirus de Pfizer y BioNTech. Hora y media después, Batiste Martí, de 81 años y residente en el centro de mayores municipal de Rafelbunyol, se convertía en el primer valenciano en recibirla. «Ha sigut una punxadeta i au» («ha sido un pinchacito y ya está»), fueron sus primeras palabras después de que el personal sanitario le administrara la inyección, que también lo es de moral y de optimismo para el resto de la ciudadanía, ya que además de inmunizar a Batiste abre una nueva fase en la lucha contra una pandemia que, pese a todo, todavía persiste.

Según informó la Conselleria de Sanidad, no se registró ninguna incidencia en toda la jornada, en la que se vacunó a «más de 700 personas». Ninguno de los residentes ni del personal sociosanitario de estos centros de mayores libres de covid a los que se les inoculó la vacuna experimentó efectos secundarios, comunicó la conselleria ya con la primera tanda finalizada.

También hubo «normalidad absoluta» durante el reparto de las dosis, para lo que se desplegó un dispositivo de seguridad en coordinación con la delegación del Gobierno en la Comunitat Valenciana. Agentes de la Guardia Civil y de la Policía Nacional escoltaron los vehículos que distribuyeron las dosis y algunos municipios como Rafelbunyol incluso cortaron las calles colindantes a los centros de mayores para evitar el conocido como ‘efecto mirón’ entre el vecindario. Además de la de Rafelbunyol, la primera ronda de vacunación de ayer se produjo en otras seis residencias de Torrent, Benissanó, Almassora, Borriana, Sant Joan d’Alacant y Sant Vicent del Raspeig.

Vacuna coronavirus: de los congeladores a Batiste Martí, así ha sido el recorrido de la ansiada vacuna Texto: EFE

Provenientes de Guadalajara, desde donde se diseminaron casi 10.000 unidades por todo el país, la furgoneta refrigerada con esas casi 800 dosis valencianas llegó a las 9:53 a las instalaciones de la Fundación para el Fomento de la Investigación Sanitaria y Biomédica de la Comunitat Valenciana (Fisabio). Allí se distribuyeron en siete neveras que partieron en otras tantas furgonetas y coches hacia las residencias seleccionadas por la Generalitat para iniciar el proceso.

Ya descongeladas, estado en el que aguantan entre cinco y seis días, las vacunas viajaron a una temperatura de entre 2 y 8 grados centígrados hasta cada uno de los centros de mayores, donde los equipos médicos de la Conselleria de Sanidad procedieron a realizar la mezcla previa requerida. Esta consiste en diluir con suero salino cada una de las cinco dosis que contienen los viales en los que se distribuye esta vacuna de Pfizer. Según señalaban ayer expertos a este diario, este procedimiento no es demasiado habitual. Lo más extendido hoy en día es que el reparto se haga en dosis únicas ya precargadas y listas para inyectar, pero la magnitud del reto logístico de nutrir de vacunas a todo el planeta provoca que cualquier ahorro —de tiempo, de espacio o de dinero—, cuente. Por eso, servir viales con cinco dosis permite ganar espacio pero obliga a realizar este paso intermedio de dividir las dosis y disolverlas.

Barceló: "Hoy se abre un periodo de esperanza"


La consellera de Sanidad, Ana Barceló, celebró ayer el inicio de la vacunación en siete residencias de mayores de la Comunitat Valenciana. «Entre tanto dolor y sufrimiento, se abre un periodo de esperanza», dijo en una declaración institucional remitida por la Generalitat. Barceló añadió que el proceso, en el que «se han abierto paso la ciencia y la investigación», se prolongará durante los próximos meses, «hasta que estén vacunados todos los valencianos y valencianas».

«Que se animen, no pasa nada»

Ya con todo listo, la primera persona en ser vacunada contra el virus de la covid fue Batiste, que no tardó en hacer un llamamiento para que el resto de la ciudadanía siga sus pasos y se inmunice: «Le diría a la gente que se anime a dar este paso, que es un bien para todos y no pasa nada. Llevamos mucho tiempo esperando a que llegue la vacuna y por fin lo hemos podido conseguir», celebró.

Sobre el momento de su vacunación, aseguró que no notó «nada» más que «un pequeño pinchazo» y que no tuvo miedo ni recibió ninguna presión para aceptar. «Lo he hecho porque he querido, voluntariamente. Nadie me ha obligado». E insistió: «Se lo digo a todos, que lo hagan, que no pasa nada».

Además de Batiste, otros pioneros en sus respectivos centros fueron Benilde Domingo, de 86 años y primera vacunada en su residencia de Borriana; Salvador Brotons, de 65 años y residente en el centro de Sant Vicent del Raspeig, y Angelines, de 82 años, en el de Benissanó.

Ellos y todos sus compañeros recibirán la segunda dosis aproximadamente el 18 de enero, con lo que quedarán inmunizados definitivamente contra la covid. El reparto de vacunas sigue hoy. El centro logístico de Alicante recibirá 10.000 dosis, el de Castelló 5.000 y el de València, 10.000.

El sueño cumplido de Batiste: "Mejor si soy el primero que el segundo"


Batiste es un hombre de palabra. Cuando el sábado, a escasas horas de que se iniciara la vacunación en su residencia de Rafelbunyol, atendió a Levante-EMV desde el centro de mayores de esta localidad de l’Horta Nord, no dudó en ofrecerse voluntario para convertirse en el primer valenciano inmunizado contra la covid: «Si puedo ser el primero, mejor que el segundo». Su valentía y la carga simbólica de su frase, en un momento en el que los bulos y las noticias falsas intentan infectar de escepticismo lo que sin duda es un hito de la ciencia, le valió para ser portada del diario de ayer, algo de lo que le avisó su hija. «Me ha dicho que soy primera plana».


Dicho y hecho, Batiste pasará a la historia como la primera persona vacunada contra el SARS-CoV-2 en la C. Valenciana. «Cuando me apunté dije que quería ser el primero, máximo el segundo», recordaba ayer. Tras superar «un poco de nervios» en la noche del sábado, ayer estaba «muy bien y muy contento» de haber sido el pionero. Y no parecía alterado por la repercusión mediática generada. «Ya se lo dije a mi hija: ‘tú ten la televisión enchufada’».