Uno de los frentes en los que trabaja Amstel, dentro de la familia cervecera Heineken España, es el cuidado de las fuentes de agua. En sus instalaciones valencianas ha logrado reducir el consumo de agua un 10 % desde que inició el programa ‘Water Balancing’, gracias a la puesta en marcha de diversas inversiones y mejoras de procesos.

Además, en 2020 ha devuelto al medio una cantidad de agua equivalente a la empleada en la elaboración de sus cervezas gracias al Proyecto Cañaveral, fruto de un acuerdo de colaboración con la Conselleria de Agricultura, Desarrollo Rural, Emergencia Climática y Transición Ecológica.

Al barranco del Poyo

Esta iniciativa, Premio Europeo de Medio Ambiente de la Fundación Biodiversidad y reconocida como una de las 100 Mejores Ideas por la publicación especializada Actualidad Económica, ha restituido a l’Albufera más de 420 millones de litros de agua mediante la actuación sobre uno de sus afluentes, el Barranco del Poyo, al que ha devuelto el equilibrio hídrico y donde ha regenerado la flora autóctona, evitando en temporales de lluvia las fuertes avenidas.

La fábrica de Quart de Poblet ha puesto en marcha proyectos en 2020 para avanzar en su transición ecológica, basada en el consumo limpio y responsable. Un ejemplo es el uso de la energía eléctrica 100% renovable, proveniente de plantas fotovoltaicas. También ha comenzado a evitar la emisión de 170 Tn anuales de C02 (una cantidad de carbono que requerirían la plantación de 17.000 árboles para poder absorberlo), gracias a la instalación de una cogereneradora de biogás en su depuradora. El siguiente reto es sustituir el gas natural por otra fuente de energía renovable.