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Conmemoración en la salida de Ondara con los alcaldes de la Marina

«Hace año y medio casi nadie se creía que la autopista se liberara; era una demanda histórica»

Fue a las 20 horas del 31 de diciembre de hace un año cuando las barreras se levantaron para siempre. Se acabó el peaje tras 48 años. «Hace año y medio casi nadie se creía que fuera a ocurrir», recordó ayer el alcalde de Dénia, Vicent Grimalt. Sí, había escepticismo. Después de tanto tiempo de que cayera en saco roto la reivindicación histórica de que viajar a Alicante y Valencia fuera gratis, los valencianos no se acababan de creer que llegara la liberalización de la AP-7.

«En esta comarca era una reivindicación histórica», precisó Grimalt. «Éramos ciudadanos de segunda. Otras zonas tienen más vías de comunicación. Pero nosotros no tenemos tren y si queríamos llegar en un tiempo prudencial teníamos que coger sí o sí la autopista».

Además del alcalde de Dénia, acudieron ayer al punto donde se alzaba el peaje de Ondara (se demolió el pasado mes de marzo), el munícipe de Xàbia, José Chulvi, el de Ondara, José Ramiro, el de Pedreguer, Sergi Ferrús, y el de Gata de Gorgos, Josep Francesc Signes.

Grimalt advirtió de que este año la pandemia distorsiona la estadísticas de los coches que han circulado por la autopista. Pero sí se nota que los fines de semana la salida de Ondara (pasan los coches que van a Dénia y Xàbia) es un río de tráfico.

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