La elevada incidencia acumulada en algunos municipios de la Comunitat Valenciana ha llevado a instaurar nuevas medidas. En concreto, Alicante ha declarado la Nochevieja como Wdía de alto riesgo «y ha reforzado el operativo policial con 300 efectivos para vigilar la práctica del botellón, hacer controles de alcoholemia y restringir las fiestas, con especial atención en partidas rurales.

En Llíria, con una incidencia de 468 casos por 100.000 habitantes (la OMS dicta que 250 casos ya supone un «riesgo alto»), obliga a partir de hoy a recoger las terrazas de bares y restaurantes a las 8 de la tarde y hasta el cierre del local. En Buñol, con una incidencia de 659 casos por cada 100.000 habitantes, se «recomienda» reducir el número de mesas en terrazas de la hostelería local.

Mientras, en Paterna se ha reforzado también el control policial para controlar la afluencia de personas durante el «tardeo». La Policía Local vigilará con drones las urbanizaciones para evitar fiestas en chalets de la zona. En Moncada todas las actividades han sido canceladas, incluido el mercado ambulante de Navidad.