A las 6.50 horas de la mañana de ayer el vuelo de la esperanza, procedente de Colonia y tras hacer escala en Barcelona, aterrizó en Manises con dos cargamentos masivos con dosis de la vacuna de Pfizer/BioNtec contra el coronavirus, 30.000 de ellas con destino a las residencias valencianas y el otro para la región de Murcia. Mientras que gracias a este envío Sanidad retomaba ayer el plan de vacunación trazado inoculando los anticuerpos a residentes y trabajadores de centros de mayores de las tres provincias, el virus por desgracia sigue haciendo estragos entre este colectivo especialmente vulnerable y en las últimas 24 horas otras 17 personas ingresadas en residencias perdían la vida como consecuencia del covid-19.

Además de los fallecidos, que ascienden a 912 residentes en la Comunitat Valenciana desde que comenzó la pandemia, se han detectado nuevos casos de brotes masivos en residencias. Uno de ellos en un centro de mayores de Massanassa, con 65 ancianos contagiados y quince trabajadores, —la mayoría de ellos asintomáticos salvo una mujer que permanece hospitalizada— y el otro en un geriátrico de Daimús, con 51 casos positivos entre los residentes y otros quince trabajadores afectados. Por el momento, en ninguno de estos dos importantes brotes se han producido fallecimientos.

Bajo vigilancia activa

De igual modo, hay otros dos brotes con casos activos en sendas residencias de Ballesol de València y Alboraia, aunque fuentes de la gestora no quisieron aclarar la gravedad de los contagios. Asimismo, un total de 27 geriátricos de la Comunitat Valenciana se encuentran bajo vigilancia activa de control sanitario, trece de ellos en la provincia de Valencia.

El primer caso en el brote de Daimús se detectó a principios de diciembre cuando un familiar de un residente de nuevo ingreso dio positivo dos días después de que esta persona ingresara en la residencia. Como se hace con todos los nuevos residentes, previamente se le había hecho la prueba y había dado negativo, pero tras conocerse el positivo de este familiar, con el que había estado en contacto antes de ingresar, se le derivó al hospital y se le hicieron pruebas PCR a todos los residentes y trabajadores, explican fuentes de la residencia, que aseguran que el brote ya está empezando a remitir y una decena de ellos ya han negativizado tras las últimas pruebas.

Respecto al otro brote masivo, en una residencia de Massanassa con 80 contagiados, entre residentes (65) y personal (15), éste se detectó el pasado sábado tras un cribado masivo después de que el jueves 24 de diciembre una trabajadora presentara síntomas.

Un protocolo propio

Pese a que en este centro, que depende del departamento de salud del Hospital La Fe, se realizan semanalmente pruebas al personal —la mitad una semana y la otra mitad la otra—, con lo que al mes todo el personal se hace dos test, ello no ha evitado el brote. Además esta residencia, al igual que la de Daimús, cuenta como protocolo propio la realización de test de antígenos ante el mínimo síntoma, indicaron fuentes de la gestora.

El plan de vacunación siguió ayer con la residencia Sant Carles de Daimús, Videsalud de Redován, Jardín de Miramar, Nuestra Señora de la Victoria, de Sant Vicent del Raspeig y un geriátrico de Benicàssim. Todos ellos son centros sin casos desde hace, al menos, unos noventa días.