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El primer año de AP-7 gratuita ahorra a los valencianos 300 millones de euros

"La autopista es ahora más segura y hay menos accidentes; cuando se pagaba, se corría más", afirma el jefe de carreteras - El ministerio de Fomento ya ha invertido 49 millones en la vía liberalizada y todavía debe crear nuevos enlaces con la N-332

El primer año de AP-7 gratuita ahorra a los valencianos 300 millones de euros

El primer año de AP-7 gratuita ahorra a los valencianos 300 millones de euros

La Comunitat Valenciana se sacudió hace un año los peajes. La AP-7, antes Autopista del Mediterráneo o del Mare Nostrum, levantó las barreras para siempre. Después de 48 años, los valencianos ya podían circular por esta carretera sin pasar por caja. Y se han ahorrado un pico. La delegada del Gobierno en la Comunitat, Gloria Calero, aseguró ayer que la liberalización de la AP-7 «ha supuesto a los usuarios un ahorro estimado de 300 millones de euros».

Este primer año de autopista sin peajes no es el más adecuado para echar números. La pandemia y el confinamiento, que dejó las carreteras vacías, fantasmales, lo ha trastocado todo. Pero el beneficio social y económico para los valencianos de que este vial estructural y vertebrador (374 kilómetros desde Tarragona a Alicante) sea gratuito es incontestable. Calero destacó que para los transportistas de la Comunitat Valenciana el ahorro ha sido de entre 2.000 y 2.500 euros por vehículo. Los autónomos y vecinos que tienen que viajar al menos una vez al mes por esta autopista acabarán el año con 600 euros más en el bolsillo.

Mientras, las familias de la Marina Alta (comarca equidistante de València y Alicante) que tienen que coger a la fuerza esta carretera para esquivar los atascos y travesías urbanas de la N-332 se han ahorrado entre 250 y 300 euros en este primer año.

Los agoreros pronosticaban que la gratuidad de la AP-7 incrementaría el tráfico y los accidentes. Lo primero sí ha ocurrido. «Esta autopista es ahora más segura», aseveró el jefe de la demarcación de carreteras de València, José Vicente Pedrola, que sostuvo que está demostrado que el índice de peligrosidad baja si no hay peajes. «Pagar parece que da derecho a correr más», apuntó.

La delegada del Gobierno en la Comunitat y el conseller de Política Territorial, Obras Públicas y Movilidad, Arcadi España, acudieron ayer al lugar donde se alzaba el peaje de Ondara. Lo eligieron porque es el punto de la AP-7 con más tráfico. Aquí salen los coches que van a las turísticas Dénia y Xàbia. La piqueta echó abajo esta estación de peaje el pasado mes de marzo. El Ministerio de Fomento subastará ahora la chatarra, que todavía se apila en el extremo de la carretera.

«La liberalización fue un punto y seguido. Hay que hacer nuevas conexiones», advirtió el conseller. De hecho, en esta salida de Ondara el ministerio de Fomento está creando nuevos ramales que harán más natural la maniobra de entrar y salir de la AP-7.

Suprimir los peajes ha significado también adaptar los carriles de entrada y salida a una forma de circular distinta. Antes los coches se detenían. Ahora pasan raudos a, como poco, 60 km/h. Los presupuestos del Estado de 2021 incluyen 400.000 euros para hacer también más permeable la autopista. Pedrola indicó ayer que Fomento ha invertido en el último año 49 millones en conservar y mejorar esta carretera.

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