En los últimos tiempos el nombre del poeta Francisco Brines (Oliva, 1932) siempre había estado en la terna de candidatos al Cervantes. Y por fin, el pasado noviembre el reconocimiento a uno de los escritores vivos más importantes de la literatura valenciana se hacía realidad. «Brines es uno de los maestros de la poesía española actual y su magisterio es reconocido por todas las generaciones que le suceden», dijo el jurado del Cervantes. «Allá donde un lector lea y se emocione -declaró en su casa de l’Elca al día siguiente de que le anunciaran el Cervantes-. Allí habrá llegado mi voz poética. Y cuando dejen de leerme se habrá terminado mi voz poética».

La concesión del máximo galardón de la literatura española a Brines ha sido el colofón de un año en el que la cultura valenciana ha recibido numerosos reconocimientos. Spanish Brass lograba el Premio Nacional de Interpretación Musical, Pepe Gimeno y LFZ los de Diseño, José María Yturralde el de las Artes Plásticas, Elia Barceló el de Literatura Infantil y Juvenil y Ana Teresa Orega el de fotografía. Además, Soledad Sevilla se llevó el Premio Velázquez de las Artes Plásticas y Paco Roca el Eisner de cómic que se concede en Estados Unidos a la mejor edición de material internacional.