La hipoteca que arrastra la Generalitat, es decir, los presupuestos de gasto con cargo a presupuestos de ejercicios futuros se sitúa a 31 de diciembre de 2019 en 52.727 millones, un lastre para generaciones futuras, pero que, por primera vez en años, se reduce algo, ya que en 2018 superaba los 53 millones de euros. Serían necesarios más dos presupuestos y medio hacer frente a unos gastos que se no pagarán antes de 2023. En su mayoría, son gastos derivados de la deuda.