Al margen de la pandemia, lo más destacado en la comarca de la Safor no tardó en llegar. A finales de enero, un gran temporal llamado Gloria azotó la costa de la Comunitat Valenciana, cebándose especialmente en las playas de la Safor. En la retina quedan las imágenes del paseo marítimo de Bellreguard totalmente destrozados, los daños causados en el de Piles o Daimús y cómo el mar inundó, primero de agua y luego de arena, la zona de la Goleta de Tavernes de la Valldigna. En este mismo municipio, destrozó un edificio de primera línea de la playa.

Aquel episodio sirvió para abrir un debate sobre el urbanismo de la costa. Unas palabras del alcalde de Bellreguard, Àlex Ruiz, en la que pedía replantearse la situación de los paseos marítimos y reflexionaba sobre la necesidad de devolver las playas a su estado natural, es decir, retirar los bulevares, llegó hasta las instituciones autonómicas y nacionales, que llegaron a hablar de este tema, aunque sin concretar nadqa.