En sitios tan inusuales como gimnasios de rehabilitación, almacenes o incluso la capilla del hospital. Los centros de toda la Comunitat Valenciana están tirando de espacios —lógicos o en algunos momentos impensables— para ampliar su parque de camas ante la avalancha de ingresos hospitalarios que ya deja niveles por encima de la primera ola: ayer eran 2.332 los hospitalizados por coronavirus, un 6,5 % más del pico máximo registrado a finales de marzo.

Así, en el hospital de Elx, con 120 pacientes covid-19, 13 de ellos saturando una UCI de solo 20 camas, se están habilitando espacios a marchas forzadas y ayer le tocó el turno a la capilla. Durante la mañana, los operarios se ocuparon de sacar los bancos de este espacio de oración y de llevar e instalar al menos seis camas que a primera hora de la tarde ya estaban colocadas. Es la primera vez que en el centro han tenido que recurrir a este espacios pero en otros, también con una presión asistencial en ascenso, han vuelto a echar mano de soluciones de urgencia que se tomaron en marzo como en el Hospital de Sagunt, en Valencia, donde se ha vuelto a habilitar el gimnasio de rehabilitación con 21 camas de las que ahora mismo ya hay ocupadas 16 por pacientes, en principio, no covid. En el hospital de Elda han reconvertido un almacén en una unidad polivalente con 19 camas para aligerar el área de urgencias.

Son tres de los hospitales valencianos que, en estos momentos, están más saturados, situación que llevan viviendo desde hace semanas, por ejemplo, en el Clínico de la capital del Túria. La gerencia ha decidido derivar a pacientes al centro dependiente de la Malva-rosa y a reclamar refuerzos también desde este hospital porque necesitan tanto personal como espacio.

El problema está siendo más o menos generalizado: en La Fe han decidido ampliar el número de salas para covid, de camas en la antigua zona de Campanar y también preparar una veintena de camas en el propio hospital de campaña por si fuera necesario empezar a derivar pacientes a las carpas. Antes de que esto suceda, y según anunció la consellera de Sanidad, Ana Barceló, se tienen que desplegar los planes de contingencia de cada hospital (ocupando quirófanos, salas de otros usos o desdoblando habitaciones como ya está sucediendo) y aprovechar también el parque de camas de la sanidad privada, a la que ya se están derivando pacientes. Así, fuentes de Sanidad indicaron a Efe que tras superarse el pico de ingresos de la primera ola, se ha puesto en marcha la preparación de varias camas en estas los tres hospitales de campaña sitos junto a La Fe en València, General de Alicante y General de Castelló.

Parón en cirugías y pruebas

Para asegurar el máximo de recursos disponibles tanto en la pública como en la privada, la Conselleria de Sanidad dictó ayer una nueva resolución -parecida en sus términos a la que se hizo en marzo- ordenando a todos los hospitales suspender todas la operaciones no urgentes y las pruebas diagnósticas no preferentes. Con esta medida, que ya se había adoptado hace días en varios de los centros más saturados, se aseguran poder ocupar quirófanos para reconvertirlos en camas UCI con toma de oxígeno y liberar personal y camas. En el mismo sentido, desde Sanidad ordenaron el cierre de los centros de especialidades para poder contar también con los especialistas para otros cometidos en los hospitales, donde se concentrarán las consultas externas presenciales que van a ser, a partir de ahora, las menos ya que se vuelve a priorizar la atención telefónica.

Del mismo modo, Sanidad ha ordenado paralizar el traslado de pacientes en listas de espera para operarse en la privada. Con esta medida, la administración se asegura que los hospitales privados tienen disponibilidad de camas y personal para las derivaciones que ya se están realizando.

La Conselleria de Sanidad Universal y Salud Pública. Esta es una de las medidas organizativas adoptadas por la dirección general de Asistencia Sanitaria en respuesta a la COVID-19.

Sanitat suspende las operaciones no urgentes GVA

Según la directora general de Asistencia Sanitaria, Mariam García Layunta, en la Comunitat Valenciana, al igual que en el resto de España y de Europa, "estamos notando últimamente un incremento importante de la incidencia acumulada". En esta línea, ha destacado que "está subiendo el número de casos, y eso está suponiendo, lógicamente, un aumento de la presión asistencial en nuestros hospitales, tanto para ingresos hospitalarios en sala como en las unidades de críticos".

García Layunta ha informado que los departamentos de salud, al igual que hicieron en la primera ola, están aplicando sus planes de contingencia, que consisten, básicamente, en "ampliar espacios, doblar camas que permitan que exista una mayor capacidad asistencial en sala y en críticos".

"Esto supone - ha continuado García Layunta- que tenemos en este momento una capacidad todavía suficiente como para dar respuesta a las demandas que estamos teniendo y, además, contamos con otras instalaciones que no teníamos en la primera ola, como son los hospitales de campaña que están preparados o el hospital Ernest Lluch".

La directora general también ha recordado que, además, en noviembre la consellera de Sanitat Universal i Salut Pública, Ana Barceló, "dictó una resolución donde se ponía a nuestra disposición los recursos de la sanidad privada en esta colaboración público-privada".

Utilización de nuevos espacios y otras medidas organizativas

Entre las medidas organizativas que deben adoptar los hospitales dentro de sus planes de contingencia, Mariam García Layunta ha citado la utilización de nuevos espacios "que estaban dedicados antes a otros usos" y "la suspensión de aquellas actividades que no son urgentes, por ejemplo cirugía programada, y que pueden esperar porque en este momento nuestra prioridad es la atención de los enfermos COVID y no COVID que requieren hospitalización, pero las intervenciones que puedan ser aplazadas las aplazaremos y, evidentemente, cuando esto acabe intentaremos recuperar cuanto antes".

Otras medidas organizativas adoptadas son la suspensión de pruebas diagnósticas no preferentes y los ingresos programados, a excepción de aquellos implicados en diagnóstico rápido de cáncer (cribado de cáncer de mama y colon, circuitos rápidos protocolizados, etc).

Por último, García Layunta ha resaltado que "nosotros creemos que, con todo esto, junto con las medidas que el gobierno valenciano ha adoptado para poder hacer frente a la pandemia, en las que se limitan determinadas actividades y se pide sobre todo la responsabilidad de la población, pronto podremos salir de esta situación, sin que la capacidad de los hospitales se vea sobrepasada, garantizando la atención a todos los valencianos y valencianas".

El hospital de Alzira ya deriva pacientes a centros privados

El hospital de la Ribera ha empezado a enviar los primeros pacientes a hospitales privados de la zona como el de la Barraca de Aguas Vivas. Se trata de pacientes que llegan a las urgencias del hospital de Alzira pero que ante la saturación del centro sanitario son derivados al centro privado. Esta semana se ha distribuido a los médicos de urgencias una indicación para que procedan a dirigir al centro privado aquellos casos de pacientes no covid que no tengan complicaciones graves pero que necesiten asistencia urgente, según ha sabido este diario.