La totalidad del personal que trabaja en la sede de la Entidad Metropolitana para el Tratamiento de Residuos (EMTRE), en la Plaza del Ayuntamiento de València, realizará a partir de ahora sus funciones a distancia por medio del teletrabajo, una decisión que entrará en vigor el 18 de enero y que se adopta ante la evolución de la pandemia de la Covid-19.

De este modo, únicamente estará en funcionamiento el servicio de Registro de Entrada de Documentos, para hacerlo accesible a todas las personas. Todas las gestiones y consultas relacionadas con la tasa TAMER deberán hacerse por vía telefónica o telemática.

No obstante, los trabajadores de la entidad que presten sus servicios en la sede pueden comenzar a teletrabajar desde este mismo jueves, si no lo estaban haciendo ya.

El personal funcionario que necesite acudir al centro para retirar materiales o herramientas imprescindibles para realizar sus funciones en la modalidad de teletrabajo podrá hacerlo hasta las 14.00 horas de este próximo viernes. El cierre de las oficinas de la EMTRE en la plaza de l'Ajuntament de València durará, en principio, hasta el 19 de febrero.

Antes de esta fecha, la entidad valorará si se mantiene el sistema de teletrabajo al 100% en función de la evolución de la pandemia. Durante este periodo, solo está garantizado el Servicio de Registro de Entrada de Documentos, que se prestará a través de turnos, presenciales y de teletrabajo, entre el personal administrativo y auxiliar de servicios, de forma que se garantiza que todas las personas, también aquellas que no disponen de firma electrónica, puedan acceder "en igualdad de condiciones" a este servicio.

Para el presidente de la EMTRE y vicealcalde de València, Sergi Campillo, estas medidas "son necesarias para evitar en la medida de lo posible la expansión de la pandemia de la Covid-19, además de garantizar el servicio fundamental que presta la Entidad a toda el área metropolitana. El teletrabajo es una medida perfecta para poder desarrollar las tareas maximizando la seguridad personal".

El personal que presta sus servicios en las oficinas de la EMTRE estaba trabajando desde el 9 de noviembre por turnos que alternaban una semana de trabajo presencial y una de teletrabajo, para garantizar de esta manera grupos burbuja que evitaban la contaminación cruzada y, por tanto, el riesgo de contagio de toda la plantilla.

Quedavan excluidos aquellos casos especialmente sensibles por temas de salud, que solo lo hacían en la modalidad de teletrabajo. El objetivo de este sistema era reducir la posibilidad de contagios y, al mismo tiempo, garantizar el mantenimiento de la prestación de los servicios a la ciudadanía.

La implantación del teletrabajo al 100% ha estado motivada por el incremento de la incidencia acumulada de la Covid-19 en los últimos 14 días y por el aumento de la positividad de las pruebas diagnósticas.

Desde la dirección de la EMTRE se han tenido en cuenta todos estos datos "para implantar el teletrabajo como un ejercicio de responsabilidad en la gestión pública, que garantiza la protección de la salud del personal funcionario y la correcta prestación de los servicios a la ciudadanía".