Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

El comercio compensa su limitación horaria abriendo a mediodía

Los pequeños negocios experimentan en busca de soluciones económicamente asequibles y que mitiguen el golpe que supone el adelanto de su cierre a las 18.00 horas que entró en vigor ayer

A la izquierda, una trabajadora cierra su comercio de la calle Jorge Juan de València. A la derecha, persianas bajadas pocos minutos después de las 18.00 horas. | F. CALABUIG

A la izquierda, una trabajadora cierra su comercio de la calle Jorge Juan de València. A la derecha, persianas bajadas pocos minutos después de las 18.00 horas. | F. CALABUIG

El pequeño comercio valenciano no ha tardado en buscar alternativas para compensar las restricciones horarias que afectan al sector desde ayer y que le obligan a cerrar a las 18.00 horas. Por eso, muchos de ellos optaron por recuperar ese tramo que pierden como consecuencia de las últimas medidas sanitarias permaneciendo abiertos durante el mediodía, en un intento de «dar facilidades» al cliente y de minimizar unas reducciones de facturación que muchos dan por seguras pese al experimento. El último decreto del Consell afecta a todo comercio no esencial (excluye a farmacias, supermercados y similares), por lo que las grandes superficies también bajaron ayer sus persianas antes de lo habitual salvo en sus secciones de alimentación.

Según la organización mayoritaria del pequeño comercio de la Comunitat Valenciana, Confecomerç, dos de cada tres de estos establecimientos optaron por moldearse a la nueva coyuntura haciendo ese horario ininterrumpido, desde las 10.00 hasta las 18.00 horas. El resto se dividió casi a partes iguales entre quienes siguieron cerrando en ese tramo como habitualmente y quienes se inclinaron por seguir abiertos y adelantar el cierre a las 16.00 o las 17.00 horas.

Una adaptación limitada

Estas diferentes estrategias, en opinión del presidente de Confecomerç Rafa Torres, son consecuencia de la «poca flexibilidad» de la que disponen los pequeños comerciantes para realizar estos ajustes horarios por las limitaciones que imponen los ERTE y por las plantillas tan ajustadas de las que disponen tras meses facturando muy por debajo de lo habitual, según aseguró ayer a Efe.

Asimismo, Torres alerta de cierta confusión entre la ciudadanía respecto a estas modificaciones horarias, por lo que recuerda que «la inmensa mayoría» de pymes permanecerá abierta durante toda la jornada (nunca más allá de las 18.00 horas) y que ofrecerán «todas las facilidades posibles dentro de las circunstancias» a sus clientelas.

Como sucede en la hostelería, la principal duda —y temor— es durante cuánto tiempo se prolongará esta situación, decretada en principio para dos semanas. «Si supiéramos que solo va a ser para 15 días, piensas que vas a estar machacado dos semanas y después vuelves al horario completo. Pero la experiencia del confinamiento de marzo nos dice que puede alargarse y tenemos que tomar decisiones que se puedan mantener un cierto tiempo», lamentó Torres.

Además del pequeño comercio, la normativa también repercute en las grandes superficies. El portavoz de la Asociación Nacional de Grandes Empresas de Distribución (Anged) en la Comunitat Valenciana, Joaquín Cerveró, destacaba ayer el «desconcierto» de muchos clientes. «Hemos dedicado el día a comunicar esta nueva realidad, que ha trastocado los hábitos de compra de muchas personas».

Cerveró constata que esta limitación horaria ha «terminado de deslizar la afluencia hacia las mañanas», una inercia que ya venían detectando desde que la hostelería fue obligada a cerrar a las 17.00 horas. Pese a esa reestructuración de la afluencia, «es difícil que compense» lo que supone perder las «mejores horas de la tarde», según el responsable de Anged.

En una semana plagada de anuncios de ayudas económicas para los sectores «más afectados por la pandemia», entre los que no se ha incluido al comercio, las Cámaras de Comercio de la Comunitat Valenciana llamaron ayer a que la Generalitat active alguna línea de ayudas en la que se incluya a este sector, «uno de los más perjudicados».

Compartir el artículo

stats