El Consell cree que no es buena idea publicar el listado de cargos públicos y otros profesionales que se han vacunado de forma irregular, cuando no era su turno. Así lo indicó ayer la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, quien aseguró que existen «serias dudas jurídicas» de que la publicación de la lista de personas vacunadas antes de tiempo suponga una vulneración de la Ley de protección de datos y podría ir en contra de la privacidad del historial clínico de las personas afectadas, ya que se trata de una vacuna médica y este ámbito y su privacidad «es muy sensible», y se podría vulnerar «un derecho fundamental».

«No estamos hablando de cuatro o cinco alcaldes. Ha habido muchos perfiles profesionales que se han apuntado a esa fiesta», afirmó en rueda de prensa tras el pleno semanal. Oltra respondió así ante la petición de algunos partidos de publicar los nombres de los vacunados. De hecho, se mostró contraria a seguir con la deriva de «mucha jauría» contra las personas que se han saltado el orden de vacunación porque después, «¿vamos a la plaza pública y les apedreamos?», se preguntó, y se reafirmó en que es algo «que está mal, es poco ético, insolidario y repugnante».

Reproche y derecho a redimirse

El goteo incesante de informaciones que apuntan a cargos públicos que se han vacunado va aumentando cada día, pero Oltra llamó a «no convertirnos en lo que no deberíamos ser». «Civilización también es que el que lo ha hecho mal tenga un reproche social. Sé que a todos nos nace un sentimiento de indignación, pero cuidado con que no se convierta en una sociedad que no es precisamente admirable. Todo el mundo tiene derecho a equivocarse y redimirse», insistió.

En todo caso, la también consellera de Igualdad y Políticas Inclusivas reconoció que la opinión pública sí que debe conocer si un responsable político se ha vacunado cuando no le tocaba y evidenció la imprudencia de que algunos de ellos «llevaron cámaras detrás para grabarlo todo».

Recordó que la Conselleria de Sanidad está investigando a estas personas que se inocularon la dosis de forma indebida para que no se les suministre la segunda vacuna. Oltra recordó que es la consellera Ana Barceló la que tiene «el mando único» en el tema de la vacunación y es quien ha determinado esta decisión y ha tramitado al comité de bioética una petición de informe sobre esta situación.

Estas vacunaciones irregulares se producen en un momento crítico en la incidencia del coronavirus en la C. Valenciana. Oltra utilizó una metáfora para evidenciar las altas cifras de muertes que se están registrando las últimas semanas o, como ayer, 98 personas: «Cada día se cae un avión y eso es inasumible».

«En residencias no entra nadie»

Paralelamente, como consellera de Políticas Inclusivas, Oltra reiteró que habrá sanciones para las residencias en las que se demuestre que dejaron entrar a personas sin poder hacerlo, tanto para vacunarse como para «hacer una performance, dejar una caja de Navidad o ir con la prensa a hacerse fotos con las vacunas como si las hubiesen inventado ellos».

«En una residencia no puede entrar nadie, sean concejales, alcaldes o el Papa de Roma», recalcó, y puso como ejemplo que ella siempre ha contactado desde el exterior con los responsables de los centros cuando le han llamado durante la pandemia. Insistió en que las residencias, pese a tomar todas las medidas de seguridad, no son ‘Fort Knox’: «Si el virus está descontrolado fuera, acaba entrando».

Cuando finalicen las investigaciones pertinentes, si concluyen en sanción, será la propia residencia la que deba abonarla por haber permitido la entrada de personas no autorizadas, ya que la responsabilidad en estos casos es de la propia dirección de cada residencia. Mientras, la competencia de las vacunas irregulares es de la Conselleria de Sanidad.

Segunda dosis para los sanitarios en primera línea

Los profesionales sanitarios de distintos departamentos de salud en la Comunitat Valenciana comenzaron ayer a recibir la segunda dosis de la vacuna de Pfizer. Hasta el momento ese segundo vial se había administrado a residentes en geriátricos y se había retrasado continuar con la administración de primeras dosis para garantizar, precisamente, la segunda a los sanitarios que ya comenzaron la inmunización, tras los problemas de entrega por parte de Pfizer.

Ayer, la nueva ministra de Sanidad, Carolina Darias, aseguró en el Congreso que las comunidades autónomas «ya saben» el número de dosis de vacunas de Pfizer-BioNTech que van a recibir «en las próximas cinco semanas», a pesar de los retrasos de entregas informados por las compañías. Desde la Conselleria de Sanidad confirmaron que el lunes está previsto que lleguen 32.700 dosis, contando las seis por vial. Y la próxima semana también está prevista la administración de 4.200 dosis de la farmacéutica Moderna, que llegan el domingo. Respecto a las siguientes semanas, no concretaron las cifras.

Por otro lado, la Junta de personal del departamento de salud Clínico denunció ayer la «falta de transparencia» en el proceso de administración de la vacuna contra la covid-19, al afirmar que hay personal sanitario de servicios «con alta exposición» a pacientes afectados, como Urgencias o UCI, «que no han recibido la primera dosis». Y desde el Colegio Oficial de Médicos de Valencia se entregó ayer a la Conselleria de Sanidad una lista con cerca de mil nombres de médicos valencianos que trabajan en la sanidad privada para reclamar que se les vacune.