A las tres de la tarde en punto. Como un reloj. Alrededor de 700 agentes de la Policía Nacional y de la Policía Local de València se han desplegado a esa hora en todas las grandes salidas del cap i casal para garantizar el cumplimiento del cierre perimetral de la capital valenciana. La escena se ha replicado exactamente igual y a la misma hora en las otras 15 ciudades confinadas durante al menos este fin de semana y el siguiente: cinco de ellas en Valencia —Torrent, Paterna, Sagunt, Gandia y Paterna—; las nueve de Alicante (Alicante, Alcoi, Benidorm, Elx, Elda, Orihuela, Petrer, San Vicent del Raspeig y Torrevieja—; y las dos de Castelló (la capital y Vila-real. En total, 2,3 millones de habitantes, casi la mitad de la población valenciana.

La consecuencia más inmediata, atascos inmensos en las principales salidas de las tres grandes ciudades, pero muy pocas sanciones. Los atrapados eran, en su inmensa mayoría, miles de conductores que regresaban a casa tras la jornada laboral, que se dirigían a su trabajo, que iban o regresaban de los colegios de sus hijos o que venían o iban a algún centro médico.

Al cierre de esta edición, la Policía Nacional había impuesto, solo en València, 60 denuncias a otros tantos ciudadanos por vulnerar el cierre perimetral de la ciudad, al margen del resto de propuestas de sanción por otros hechos, tanto relacionados con la normativa anticovid como con otras, como la ley de seguridad ciudadana —por tenencia de estupefacientes, por ejemplo—.

En València, las principales retenciones se registraron, sobre todo entre las tres y las cinco, en la avenida del Cid, que da acceso a la A-3; en la avenida de las Corts Valencianes, punto de entrada y salida de la ciudad hacia la pista de Ademuz (CV-35); en la avenida de Cataluña, pero de salida hacia Alboraia por la V-21; y en el Camí Nou de Picanya, que conecta con la autovía de Torrent (CV-33) y con la V-30, accesible en ambos sentidos desde ese punto.

27

Cierre perimetral de Valencia: atascos en las salidas de València M.A.Montesinos/F.Bustamante/F. Calabuig

Ambulancias retenidas en atascos

Además, a la vista de que los atascos generados en algunos de los controles estaban causando problemas al tránsito de ambulancias, varios indicativos de la Policía Nacional fueron desplazados a los entornos hospitalarios para despejar esas zonas.

El dispositivo de actuación policial, diseñado un día antes y que implica a todas las fuerzas de seguridad, tanto las estatales —Policía Nacional y Guardia Civil—, como autonómica —Policía de la Generalitat— y municipales —policías locales—, reparte las zonas de actuación por cuerpos. En la ciudad de València, por ejemplo, se acordó que el control del cumplimientos de las medidas anticovid en el cauce del río corriese a cargo de la Policía Nacional, mientras que las playas de la ciudad recayeron en la Policía Local y las del sur, desde Pinedo hasta el Perelló, a la Guardia Civil.

Fue precisamente en las playas de València ciudad como la de la Malva-rosa o la de las Arenas donde se registraron aglomeraciones y una fuerte afluencia de personas desatendiendo el decreto que desde el domingo pasado prohíbe grupos de más de dos no convivientes en los espacios públicos, tanto abiertos como cerrados, en un intento desesperado por frenar el ascenso diario de contagios y, con ellos, el de hospitalizados graves y fallecidos.

La situación se complicó hasta el punto de que la Policía Nacional, a la que en principio no se le había asignado ese cuadrante del mapa, envió a su helicóptero una vez que la patrulla aérea había concluido su labor en Alicante —está previsto que el sábado y el domingo vigile València y Castelló— para sobrevolar las playas valencianas mientras emitía mensajes informativos y disuasorios que tampoco hicieron demasiado efecto.

El piloto informó a sus jefes de la existencia de esos grupos, que en algún caso superaba la veintena de integrantes, aunque, al cierre de esta edición, no había trascendido si más tarde acudieron patrullas a pie para sancionar esas actitudes, a partir de las cuales se generó la polémica entre los dos grupos de Gobierno municipal, con fuertes discrepancias sobre si cerrar las playas (PSPV) o mantenerlas abiertas (Compromís).

Información y pedagogía

«Es la primera vez que en 31 años que llevo trabajando hago un servicio como este, desgraciadamente. Hay gente muy imaginativa que, a pesar de todo, intenta salir de la ciudad y para evitarlo estamos nosotros. Estamos en una situación muy crítica y nuestra presencia es para recordarles que deben pensar en sí mismos y también en los demás. Se trata de evitar que esta pandemia vaya a más». Quien habla es el comisario Fernando Giménez Oñate, coordinador durante la tarde de ayer de todo el operativo de la Policía Local en València.

Supervisa personalmente uno de los controles de su gente, este, en la salida hacia la autovía de Torrent. Son las 15.20 horas y ya han ‘pescado’ a cuatro conductores que no tenían justificación para salir de València. «Les hemos hecho dar la vuelta y regresar a la ciudad. De momento, estamos siendo informativos y pedagógicos. Hay mucha legislación y muy cambiante, y eso desorienta al ciudadano y le genera dudas. Y para eso estamos también, para ayudarles e intentar resolvérselas», explica.

Llevaba marihuana a Alboraia

Dos notas discordantes: a media tarde, la Policía Local detuvo a una joven que, con la ciudad cerrada a cal y canto, fue interceptada en la calle Ingeniero Fausto Elio cuando se proponía salir de València hacia Alboraia en una furgoneta cargada con 74 plantas de marihuana; y ya por la noche, sobre las 21.30 horas, arrestó a un hombre que pretendía salir de València hacia la autovía de Torrent con un grado de alcohol en sangre de más de un gramo, esto es, cuadruplicando la tasa de alcoholemia permitida.

Seis mil guardias civiles

En total, son más de 10.000 los agentes asignados —tanto de servicio como disponibles— al plan de acción policial para mantener el cierre perimetral de las 16 grandes ciudades valencianas. La Guardia Civil es quien más agentes destina a este dispositivo (más de 6.000), tanto para los controles en los puntos asignados —litoral de las pedanías de València, San Vicente del Raspeig y Torrevieja— como para mantener el cierre de las fronteras de la C. Valenciana, algo que ya viene haciendo desde que se decretó esa medida, el pasado 5 de diciembre.

La Policía Nacional, por su parte, ha implicado a más de 5.000 agentes: entre 1.050 y 1.100 solo para València y otros 4.000 más para las otras 13 ciudades confinadas que están bajo su competencia.

En cuanto a la Policía Local de València, son 1.050 agentes —350 cada día— los asignados a hacer cumplir las restricciones de movilidad que mantendrán cerrada la ciudad hasta las seis de la madrugada del lunes.

A esas cifras hay que sumarles los agentes que aporta la Policía Autonómica, así como los policías locales de las otras 15 ciudades selladas por el decreto del Consell.