La hostelería de la Comunitat Valenciana seguirá cerrada durante 15 días y sin fecha de vuelta concreta. El president Ximo Puig ha confirmado que sus restricciones, como todas las demás, seguirán vigentes al menos 15 días más y ha evitado comprometerse a fijar una hoja de ruta firme para la desescalada, como reclamaban las principales organizaciones empresariales del sector.

Estas han detectado el avance de las tesis «insumisas» entre el colectivo en los últimos días y alertan de que podrían agravarse tras el anuncio de la prórroga. El líder del Consell sí se ha comprometido a negociar esa relajación de las medidas sanitarias con los representantes de la hostelería, pero vinculó ese diálogo a una mejoría sanitaria «sustancial».

El president no ha querido entrar en polémicas con los hosteleros y ha asegurado que se evaluará junto a ellos y el comité de expertos de la Generalitat posibles medidas de «relajación» durante estas próximas dos semanas. Sobre las amenazas de la Asociación Hostelera de Castelló (Ashocas), que mantienen que ya son 3.500 los establecimientos dispuestos a abrir ilegalmente a partir del martes en toda la Comunitat Valenciana, ha asegurado que «a nadie le conviene la confrontación», ha apelado al «diálogo» para evitar «medidas disciplinarias» y ha destacado que, en cualquier caso, las «principales organizaciones no respaldan esta posición», en referencia principalmente a Conhostur.

Alimentados por la frustración

Tanto la patronal como otras organizaciones como la Coordinadora Empresarial de Ocio y Hostelería (Ceoh) se han desmarcado reiteradamente de una iniciativa que tachan de «irresponsable», pero sin embargo sí han alertado de que este movimiento rebelde está ganando adeptos entre los propietarios y trabajadores de bares y restaurantes, alimentándose de la «desesperación», «incertidumbre» y «descontento» de estos tras 11 meses de limitaciones.

La hostelería está centrando ahora sus reclamaciones en poder tomar parte de esa mesa de diálogo que guíe la desescalada, y aunque confiaba en obtener algún compromiso «sólido» tras la interdepartamental de ayer sobre su reapertura, avanza que prepara toda una «batería de propuestas» para esa cita a la que ayer se comprometió Puig.

Todo ello sin olvidar la vertiente de las ayudas, que el sector sigue exigiendo ampliar. «La prolongación de las restricciones debe ir acompañada de medidas económicas a la altura del rescate que necesita el sector».

Por otro lado, y aunque hacen menos ruido, las limitaciones horarias y de aforo al comercio también se prorrogarán durante 15 días más.

Confecomerç, la organización mayoritaria del sector, mostró su disconformidad tras el anuncio con unas medidas que impactan directamente sobre la actividad económica del pequeño comercio, pero que, sin embargo, no tienen efecto, dicen, en el ritmo de contagios. «Podemos controlar perfectamente el aforo, por lo que la reducción del mismo y la limitación de horario no tienen repercusión sanitaria pero sí económica», denunciaron en declaraciones a este diario. Igualmente, volvieron a reclamar con «urgencia» ayudas directas para los pequeños comercios «más afectados» por la pandemia.