Misa en la Catedral. El cardenal arzobispo de València, Antonio Cañizares, ofició ayer tarde, Miércoles de Ceniza, una misa en la Catedral. Ayer se inició el tiempo de Cuaresma con la celebración de la imposición de la ceniza y, debido a la pandemia, la instrucción del Arzobispado recomendaba a los fieles que inclinaran la cabeza ante el ministro para facilitar la imposición de la ceniza. Seguidamente, el arzobispo despositó las cenizas sobre la cabeza de los feligreses para evitar cualquier contacto y sin decir nada. Acabada la imposición de la ceniza, los ministros se limpiaron las manos, como de costumbre.