Un juicio con jurado decidirá a partir de la próxima semana si el exdirector de la empresa pública Vaersa, Felipe Espinosa, debe cumplir seis años de cárcel por el uso indebido de una tarjeta E-Bussines Visa para gastos personales.

Los hechos investigados desde 2016 se remontan a la etapa de Espinosa como director general-gerente de Vaersa (Valenciana de aprovechamientos energéticos SA). Un cargo que ocupó desde el 31 de julio de 2007 hasta el 18 de julio de 2011, tras un efímero paso como director del Instituto Valenciano de Vivienda SA (Ivvsa).

Como director gerente de Vaersa, Espinosa tuvo acceso a una tarjeta E-Bussines Visa asociada a una cuenta de la antigua Bancaixa de la que era titular la empresa pública. Un instrumento de pago que, según la Fiscalía Provincial de València, «estaba asociada a su cargo político y, por lo tanto, debía ser empleada en relación con la actividad de Vaersa».

Sin embargo, sucedió todo lo contrario, según el relato del Ministerio Público. «El acusado, a sabiendas del destino que debía dar a la tarjeta, la utilizó durante varios años para fines propios y particulares, totalmente ajenos a los fines de la actividad empresarial de Vaersa de la que era director general».

La investigación solo ha podido dirigirse contra Espinosa por los gastos realizados desde enero de 2011 hasta que fue cesado por el consejo de administración de Vaersa el 18 de julio de 2011. De los gastos de años anteriores los presuntos delitos habrían prescrito y no se ha podido actuar contra Espinosa.

Aunque para hacerse una idea del tren de vida que alcanzó, en estos siete meses investigados y por los que va a juicio Espinosa supuestamente se gastó de forma indebida un total de 105.397 euros de perjuicio al patrimonio público.

La investigación judicial, realizada entre la Fiscalía Provincial de València y el Juzgado de Instrucción 10 de València, ha permitido acreditar que Espinosa «realizó numerosas extracciones de efectivo desde diferentes cajeros automáticos, que generalmente ascendían a 500 euros cada vez , constando un total de 48 operaciones de esta clase».

Gastos en fin de semana

El resto de gastos irregulares detectados se refieren a dispendios en el club social de una urbanización de lujo en l’Horta Nord donde vive el acusado, que se registraban los sábados, y en un restaurante de la misma población con cargos que realizaban habitualmente los viernes.

Espinosa también cargaba al erario, supuestamente, la reparación del vehículo de su propiedad en el concesionario Jaguar/Land Rover que alcanzó los 6.478,56 euros, según la Fiscalía Provincial de València. La tarjeta de Vaersa también echaba humo en varios centros comerciales y supermercados y en gasolineras para garantizar la gasolina a «a vehículos particulares y no oficiales» a pesar de que el acusado gozaba de vehículo oficial.