Casi un mes después de que España rozara su tope con la barrera de los 900 casos de incidencia acumulada -se registró su peor valor, los 899,93 casos por cada 100.000 habitante, el 27 de enero- la pandemia parece dejar atrás el considerado como riesgo extremo para el Ministerio de Sanidad. La incidencia acumulada roza ya los 250 casos -252,19 este lunes- que marca el límite, una situación que acompañada de la mejora del resto de datos -20.849 casos y 535 muertes, por las 30.251 infecciones y 702 decesos de hace tan solo una semana- indica cómo la tercera ola sigue su curso hacia abajo. Sin embargo, la guardia no debe bajar «más de la cuenta». Así lo alertó ayer el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, quien avisó de que una relajación «excesiva» de las medidas para frenar el coronavirus puede poner en peligro la presión asistencial.

En este sentido, con los datos notificados después del fin de semana por las autonomías, el epidemiólogo señaló que no permiten relajar «ninguna de las medidas de control», ya que si se relajan determinadas restricciones y no se acompaña con una intensificación de las que están vigentes, se corre el riesgo de que vuelvan a aumentar los casos de contagio del virus y, por ende, vuelva a haber un repunte de ocupación en las ucis, que este lunes todavía seguía siendo importante, con un 33,02 % de las camas ocupadas, un punto menos que el viernes. Frente a ello, Simón instó a las comunidades a evitar «una relajación excesiva» en una jornada en que Galicia, Castilla y León o la Comunidad de Madrid decidieron relajarlas.

El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, remarcó que las áreas sanitarias de Lugo, Ourense, Santiago y Vigo disfrutarán de una flexibilización de las restricciones, como la movilidad entre localidades o reuniones de cuatro personas no convivientes. Por su parte, la Junta de Castilla y León acordó flexibilizar las visitas a las residencias de personas mayores -algo similar a lo planteado por Madrid, que ayer levantaba restricciones en varias áreas de salud de la comunidad- y a partir del viernes, la actividad no esencial ampliara su horario hasta las diez de la noche, dos horas más, aunque el último cliente será admitido a las 21.30 horas.

Cuatro nuevas variantes

Por otro lado, respecto al futuro, Simón también señaló que la variante británica, de la que se han confirmado 898 casos en España, avanza a un ritmo algo inferior al previsto y supone en estos momentos entre un 25 y un 30 % de los casos. En este sentido, esta desaceleración se debe a que la curva de contagios está en descenso y «la transmisión en España está ahora mismo muy controlada» gracias a las restricciones impuestas por las autonomías. «Esto obviamente no favorece la transmisión, ni de las variantes circulantes habitualmente ni de la británica, la sudafricana o la brasileña», lo cual no quiere decir que no se transmitan y vayan ocupando poco a poco espacio.

Así, los cálculos del Ministerio es que cada semana, la transmisión de la variante británica se iba a incrementar entre 1,5 y 2 veces, pero hay algunas que se sitúa incluso por debajo, lo cual «es una buena noticia», si bien, quiso precisar, tampoco puede descartarse una posible infraestimación de su prevalencia. No obstante, la británica no es la única que sigue en el foco de Sanidad. En una jornada que se confirmó el primer caso de la mutación nigeriana en España, Sanidad también añadió en sus vigilancias cuatro variantes más: dos del Reino Unido, la californiana y la de Río de Janeiro.

De momento, y de acuerdo con la evidencia actual, estas «no parecen ocupar parte importante del espacio, pero no podemos descartarlo», remarcó Simón, que pidió esperar a tener más información para poder hacer una valoración más precisa.

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Espera al pasaporte covid

Por otra parte, el director del CCAES insistió que el pasaporte covid-19 es una cuestión que está desde hace meses en la mesa de los gobiernos europeos, pero aún hay que hacer «mucho trabajo de fondo». «Esto es una cosa que tenemos en mente desde hace mucho tiempo y, de hecho, ya se piden pruebas PCR e incluso de antígenos», reseñó el epidemiólogo, quien considera que «no hay que hacer bandera de esta acción porque no se va a desarrollar en un breve periodo de tiempo».