El Gobierno espera recibir esta semana el informe favorable del Consejo de Seguridad Nuclear (CSN) a la prórroga de funcionamiento de la central de Cofrentes para analizarlo siguiendo tres prioridades: la seguridad de la planta, del proceso de desmantelamiento y del suministro eléctrico.

Así respondió ayer la vicepresidenta cuarta, Teresa Ribera, al portavoz de Compromís en el Congreso, Joan Baldoví, que preguntó pot los planes del Gobierno para prorrogar la vida útil de la central nuclear.

Ribera asegura que hay que anaalizar el informe y «consultarlo con autoridades y de los actores locales».

La ministra dice que existe «un número importante de españoles» que quieren «dejar atrás las centrales nucleares» pero que la responsabilidad del Gobierno es llevar a cabo ese proceso «con cuidado y atención»

Baldoví esgrimió diez razones por las que debería cerrarse Cofrentes, entre ellas su elevado coste, sus 37 años de antigüedad, su fuerte carga de residuos o el «riesgo sísmico» de los terrenos en los que se asienta la instalación. Ribera dice que «por primera vez se habla de cierre y que existe un calendario para ello. EFE MADRID