Comienza la desescalada en la Comunitat Valenciana. Una desescalada que será «lenta, prudente, segura y eficaz». «Sin prisas», resumió Ximo Puig. A partir del lunes, 1 de marzo, las localidades valencianas recuperarán un pedazo de normalidad, aunque este será todavía pequeño. Un «paso a paso», en palabras del president de la Generalitat que significará reabrir la hostelería, aumentar el horario de los comercios, levantar el perimetraje de 16 grandes ciudades en fin de semana y ampliar a cuatro personas las reuniones sociales en espacios públicos, todo con limitaciones.

Esta será la aplicación normativa al «estamos mejor, pero todavía no estamos bien» con el que el jefe del gobierno valenciano comenzó su alocución tras los acuerdos en la Comisión Interdepartamental que reúne a diferentes miembros del Consell. Para justificar estas medidas recordó que los datos, en el último mes, han mejorado con una caída del 88 % de la incidencia acumulada mientras que las personas hospitalizadas por covid son ahora una cuarta parte que hace 30 días.

«No estamos todavía en una situación de normalidad», incidió Puig y conforme a que todavía la Comunitat Valenciana no se encuentra en una situación epidemiológica idónea será la reapertura. Por ejemplo, en hostelería, bares y restaurantes se podrá atender en terraza, pero no en el interior. Además, estas tendrán una limitación del 75 %, cerrarán a las 18 horas y no podrán superar las cuatro personas por mesa (que no tienen por qué ser convivientes), pero que deberán mantener la mascarilla excepto en el momento de comer o beber. Tampoco estará permitida música en directo ni DJ.

Cuatro personas será también el número máximo de personas no convivientes que podrán reunirse en los espacios públicos a partir del próximo lunes. Hasta ahora esta limitación estaba en dos personas siempre que no fueran del mismo núcleo de convivencia. Esta restricción se mantendrá durante este fin de semana ya que su aplicación no será efectiva hasta el 1 de marzo. En estos espacios públicos, además, se reabrirán los parques que permanecían cerrados.

Otra de las modificaciones, la del fin del perimetraje de las 16 ciudades de más de 50.000 habitantes, tampoco se verá afectada para este fin de semana. Esta medida tendrá su última aplicación, de momento, a partir de esta tarde a las 15 horas hasta la madrugada del lunes. Así, el primer fin de semana de marzo serán también los primeros sábado y domingo en el que no exista la limitación de movilidad entre urbes desde que se pusiera en marcha a finales de enero.

«Las casas no pueden ser bares»

Lo que sí que se mantiene es la restricción en las viviendas particulares donde solo podrán encontrarse las personas que allí residan o algunas de las excepciones establecidas en el desarrollo normativo del 24 de enero como el cuidado de mayores o las personas solas. «Las viviendas no pueden ser los bares alternativos, hay que ser muy prudentes en el ámbito privado», destacó el jefe del Consell.

Los primeros pasos de la desescalada de esta tercera ola también tendrán su reflejo en los locales comerciales. A partir del lunes estos podrán cerrar dos horas más tarde que las permitidas hasta ahora. Su horario tope de apertura al público para todos aquellos negocios que no sean considerados establecimientos esenciales será a las 20 horas con un aforo al 50 %.

El aumento de los horarios comerciales no va ligado al del toque de queda que se mantiene en las 22 horas fijado desde el mes de enero con la escalada de casos tras la Navidad. También continuará vigente el perimetraje de la Comunitat Valenciana, esto es, la imposibilidad de entrar y salir del territorio valenciano desde otros puntos de España. En este sentido, el objetivo del Consell es «acuerdo entre el conjunto de las comunidades autónomas para Semana Santa» para reducir una movilidad que, aseguró Puig, preocupa.

Sobre la duración de las medidas y los posibles siguientes pasos hacia la normalidad se mantiene la prudencia. De momento, aseguró que aquellas limitaciones que no se han cambiado (como el toque de queda o las reuniones de no convivientes en domicilios privados) se prorrogarán 15 días más, aunque aseguró que la Mesa Interdepartamental se reunirá la próxima semana para debatir «la toma de medidas más adecuadas» a la situación epidemiológica.

A diferencia de los anteriores encuentros donde la discusión estaba en incrementar las restricciones ante el empeoramiento de la pandemia, la reunión de ayer destacó por su corta duración, de menos de una hora. Fuentes presentes en esta aseguran que no hubo puntos de fricción más allá de la queja por el goteo de informaciones sobre la desescalada sin que se acordase nada antes. La línea de una recuperación de la actividad «con prudencia» es compartida mientras la vacunación continúa avanzando.