Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Gaspar aplaza la decisión sobre la toma de control de Divalterra

La junta general aborda hoy el relevo de varios consejeros en medio de las dudas sobre el futuro de la mercantil

Gaspar

Gaspar

La junta general de Divalterra se reúne hoy en medio de las incógnitas que rodean el futuro de una entidad que se ha convertido en ingobernable tras la dimisión de la mitad de los consejeros y la última batalla interna surgida a raíz de las presuntas irregularidades detectadas en la selección de la máxima responsable de Recursos Humanos. Se trata de la primera convocatoria después de que el presidente del consejo de administración, Ramiro Rivera, haya pedido a la Diputación de València que asuma el control directo de la empresa de las brigadas para resolver la situación de bloqueo e inoperatividad que se vive en su principal órgano de gestión.

Sin embargo, el presidente de la corporación provincial, Toni Gaspar, circunscribió ayer el contenido de la reunión al relevo de consejeros y descartó que vayan a adoptarse decisiones inmediatas de calado sobre el rumbo que ha de adoptar la entidad. Como mar de fondo persiste el debate sobre la prometida reconversión de Divalterra al derecho público tras los escándalos judiciales en los que se ha visto envuelta la mercantil, una cuestión que Gaspar se marcó como prioritaria hace casi tres años pero que permanece bloqueada en medio de una guerra de informes contradictorios de los técnicos de la casa, incapaces de ponerse de acuerdo sobre la nueva fórmula jurídica bajo la cual debería quedar inscrita la firma. La intención del presidente es que Divalterra deje de funcionar bajo el formato de una sociedad anónima sujeta al derecho mercantil para que pase a quedar controlada por la diputación como un organismo más. Pero el proceso resulta muy complejo debido a las dudas que generan las condiciones en las que quedarían los 700 trabajadores que tiene la entidad -en su mayoría brigadistas- y su posible encuadre dentro de la plantilla de la diputación. Además, la entidad asume competencias que en realidad no corresponderían a la corporación. En este terreno pantanoso, Gaspar quiere reunir todos los informes y el mayor consenso posible antes de tomar una salida con la máxima seguridad jurídica. En una entrevista en À Punt ayer, el presidente justificó precisamente el retraso de la reconversión en la burocracia y los técnicos.

Compartir el artículo

stats