Ana Julián y Carmen Juan, presidentas nacional y autonómica de la Federación de Agentes de Igualdad

Para Fepaio, ser agente de igualdad significa «diseñar, implementar, coordinar y evaluar políticas de igualdad para avanzar hacia una sociedad en la que mujeres y hombres tengamos las mismas oportunidades, los mismos derechos y las mismas obligaciones desde una mirada feminista y con la trayectoria y titulación adecuadas». Así lo aseguran las presidentas de la federación a nivel estatal, Ana Julián, y autonómica, Carmen Juan, en una entrevista donde muestran de forma clara sus retos y objetivos.

¿Por qué es tan importante la labor de agente de igualdad?

Porque vivimos en un contexto de desigualdad en el que las mujeres sufrimos una discriminación estructural. Ello provoca no solo el hecho de que se ejerza sobre nosotras una violencia de género sistémica en sus múltiples manifestaciones reguladas en el Convenio de Estambul (cultura de la violación, violencia en el ámbito de la pareja o expareja, sistema prostitucional, vientres de alquiler, matrimonios forzosos, mutilaciones genitales…), sino también otras situaciones como la brecha salarial, la precariedad laboral, la infrarrepresentación en todos los ámbitos de la vida, el techo de cristal y un sinfín de circunstancias que solo padecen las mujeres por el hecho de haber nacido mujeres. Por eso, la figura profesional de agente de igualdad es de vital importancia para diseñar políticas públicas de igualdad.

¿Cómo va la creación de la Red de Agentes de Igualdad en la Comunitat Valenciana?

La Red de Agentes de Igualdad es una herencia de los Centros Infodona, red que estaba gestionada por una empresa privada y ha pasado a estarlo por los ayuntamientos, que son los que se encargan de la contratación a partir de los fondos que llegan desde el Consell. Esto también ha supuesto un aumento de las profesionales, llegando en la actualidad a ser alrededor de un centenar y conformándose normativamente como Unidades de Igualdad en las que se introduce, además, una figura coadyuvada a la de agente de igualdad, que es la de promotora o promotor de igualdad.

Sin embargo, la red nace con contratos precarios y temporales ¿Sería necesaria más estabilidad para blindar la figura?

Este cambio de gestión ha supuesto un aumento considerable, pero no una consolidación de las figuras, pues la mayoría de los ayuntamientos siguen sin crear la plaza. Y eso aboca a las profesionales a una inestabilidad laboral y a la precariedad, a estar pendientes de bolsas de trabajo temporales cuando es un servicio esencial, recogido en la Ley Valenciana de Servicios Sociales.

La persistencia de desigualdades deja claro que esta profesión no viene a cubrir programas temporales, sino que son servicios esenciales y como tal los ha de contemplar la Administración. Crear unos servicios en la Administración Local dependiendo de la subvención otorgada por el Consell y no como un servicio esencial y estable, a pesar de que la promoción de la igualdad es una competencia propia de los ayuntamientos, nos lleva a intuir una política y un postureo de escaparate del municipio.

"Se debe regular el requisito de profesionalidad para que empresas sin formación no tomen las riendas"

Los ayuntamientos, además, no convocan las plazas con los mismos requisitos...

También queremos dejar constancia de las desigualdades entre las convocatorias de los ayuntamientos, equiparando muchos de ellos los másteres universitarios a cursos de 250 horas de formación, lo que sería comparable a si se equiparase por igual a profesionales de la abogacía o de la ingeniería que sí han realizado un máster habilitante, por ejemplo, con personas que solo han cursado un curso de 250 horas en cualquiera de dichas materias.

Precisamente la red tuvo críticas por eso mismo... ¿Tener el título del máster es importante para Fepaio?

Más que importante, creemos que es fundamental. Nosotras ponemos el ejemplo de que, al igual que no se puede diseñar un Plan de Prevención de Riesgos Laborales sin tener una titulación técnica para ello, no se debería poder diseñar un Plan de Igualdad, o cualquier otra política de igualdad, sin tener una preparación técnica para ello. Y, hoy por hoy, los másteres universitarios oficiales que ofrecen las universidades de este país desde hace más de dos décadas deberían ser el título habilitante de esta preciosa profesión: AIO. En cuestiones de igualdad, como en otras disciplinas del conocimiento, nadie nace aprendida ni aprendido. Hay que estudiar, y mucho.

¿Qué funciones u objetivos tiene la Asociación Profesional de Agentes de Igualdad de Oportunidades de Mujeres y Hombres de la Comunitat Valenciana?

Las mismas que tiene la Federación Nacional. Nuestro reto principal, desde nuestra creación hace casi tres lustros, es defender la regulación de la figura profesional de agente de igualdad de portunidades y que su habilitación sea principalmente a través del título de Máster Universitario en Políticas Públicas de Igualdad.

"El máster que ofrecen las universidades debería ser el título habilitante para esta profesión"

¿Y qué retos ha conseguido Fepaio y cuáles le quedan por conseguir?

Hasta la fecha, nuestro mayor logro ha sido la cohesión como colectivo profesional y resistir el paso del tiempo. Hemos pedido en todo este tiempo ayuda a instituciones competentes y partidos políticos de los diferentes gobiernos y su respuesta siempre ha sido muy receptiva. Pero lamentablemente, a día de hoy no podemos decir que estos contactos hayan sido muy fructíferos…

Desde Fepaio pedimos con toda humildad, pero con toda contundencia, que si quieren hacer una apuesta decisiva por las políticas públicas de igualdad lo demuestren de verdad y regulen el requisito de profesionalidad. De lo contrario, el mercado neoliberal en el que campan empresas sin formación terminará tomando las riendas y siendo quien dicte las condiciones, aprovechando esta lamentable falta de regulación legal, con lo que conseguiremos unas políticas de igualdad para cubrir el expediente y no unas políticas reales.

¿Es la de agente de igualdad una profesión del presente y del futuro?

Del presente, desde luego que sí. Del futuro, ojalá no lo sea, porque querrá decir que hemos alcanzado plena igualdad real entre mujeres y hombres.

¿Qué características debe tener una agente de igualdad?

Es como todo en la vida… En principio, debe tener la formación adecuada. Pero al igual que sucede en otras profesiones con proyección social (salud, enseñanza, trabajo social…), es de la máxima importancia que acompañe una inquietud vocacional, una mirada feminista que cree redes, que promueva los buenos tratos, que construya una sociedad más democrática, que sueñe con una vida mejor para todas las mujeres del planeta. Porque el feminismo es, como dice nuestra querida Celia Amorós, internacionalista por concepto.