El Consejo Escolar de València decidió ayer por amplia mayoría mantener los días festivos de Fallas tal como estaban, es decir, los días 16, 17 y 18 de marzo. Las recomendaciones de la Generalitat para mantener los días de clase y la propuesta final del Ayuntamiento de València de partir esos días entre Fallas y el mes de mayo no fueron suficientes y al final se impuso la necesidad de dar descanso a profesores y alumnos tras un trimestre y un curso muy complicado e intenso.

Ayer mismo, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, insistió en su recomendación de que los días de Fallas y Magdalena fueran lectivos, básicamente porque no hay celebraciones. «No puede haber fiestas paralelas», dijo Puig, quien advirtió de que la recomendación se basaba en las directrices de Salud Pública y era «la vía correcta» a todos los niveles.

El propio Ayuntamiento de València, siguiendo esas directrices, lanzó ayer por la mañana una propuesta alternativa y casi salomónica que consistía en dejar el día 18 de marzo de fiesta y trasladar los días 16 y 17 al 3 y 4 de mayo, formando un puente de cuatro días con el fin de Semana del 1 de mayo.

Finalmente, en el Consejo Escolar de ayer, celebrado de forma telemática, se votaron dos ideas: la del ayuntamiento y la de mantener las fiestas como están. Y ganó esta última de manera muy mayoritaria, concretamente 22 votos contra 7, con una especial presión de los padres y, en menor medida, de los profesores.

Al parecer, en el debate tuvo un peso muy importante el intenso trabajo que están haciendo profesores y alumnos a lo largo del curso, así como el hecho de que otras entidades educativas, sobre todo las universidades, y muchas otras poblaciones de la Comunitat Valenciana ya hayan decidido mantener el calendario festivo.

Una vez conocido el resultado, la concejala de Educación de València, Maite Ibáñez, expresó su satisfacción por la forma en que se había desarrollado el proceso y se mostró respetuosa con el resultado. «Nuestra obligación era celebrar este Consejo Escolar y trasladar las recomendaciones de la Conselleria de Sanitat», dijo la concejala, que aspiraba a llegar a un acuerdo de consenso. Su última propuesta, de hecho, había sido trabajada y consensuada con la propia Conselleria de Sanitat, dijo.

Ahora pues, Maite Ibáñez solo pudo recomendar a la comunidad educativa que mantenga las directrices de la conselleria y se evite en estos días cualquier tipo de contacto fuera del ámbito familiar. «Se ha demostrado que las aulas han sido seguras y así debe seguir siendo, por tanto hay que evitar el contacto social y ser muy escrupuloso con las recomendaciones de las autoridades sanitarias», dijo.

Llamada a la prudencia de Puig

En esa misma dirección se pronunció el presidente Ximo Puig a sabiendas de que muchas poblaciones iban a mantener sus calendarios festivos. En su opinión y en la de los expertos era «razonable» que todo lo relacionado con la fiesta quedara pospuesto, como las vacaciones. «Si han decidido otra cosa, solo pido máxima responsabilidad», dijo, para evitar situaciones que perjudiquen al conjunto de la ciudadanía.

Puig hizo hincapié en que «es evidente» que en 2021 tampoco hay Fallas ni Magdalena, aunque le gustaría, con lo que «no puede haber comportamientos adosados a la fiesta». «Este año no puede ser», enfatizó. «Ahora hacer las cosas bien es que no haya fiestas», sentenció.

Preguntado por la confusión de los padres y madres, Puig remarcó que es un proceso donde «cada uno asume su responsabilidad» y descartó darle más importancia. El objetivo, insistió, es que esos días haya «una atmósfera que no tenga nada que ver con lo que en el pasado fueron las no fiestas que se realizaron en la Comunitat y en España», en referencia a la Navidad.

El Consejo Escolar de València está formado por la presidenta, Maite Ibáñez; el Sindicat de Treballadors de l’Ensenyament del País Valencià (2), Confederación Sindical de Comisiones Obreras (3), Unió Sindical Obrera (2), Sindicato Independiente (1), Federación Catòlica de Pares y Mares d’Alumnes (7), directores de centros públicos (3), titulares de centros privados (3), representantes de las asociaciones de vecinos (1), representantes de la administración educativa (1) , Federació de Sindicats Independents de la Comunitat Valenciana (3), y Federació Catòlica de Pares d’Alumnes (3).

Maite Ibáñez prefirió mantener en secreto el detalle de la votación siguiendo las directrices del propio consejo.